ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Política

Accionistas del New York Times amenazan con llevarlo a juicio por encubrir sesgos editoriales

Un bloque de firmas legales exige los registros internos del directorio antes del 21 de julio. Si el Times no cede, el caso llega a la Corte Suprema de Manhattan.
Imagen ilustrativa
miércoles 15 de julio de 2026

El New York Times tiene un problema serio. Y esta vez no lo puede enterrar en una corrección discreta al pie de página.

Un grupo de accionistas, encabezado por el National Center for Public Policy Research y respaldado por el National Jewish Advocacy Center (NJAC), envió el martes una nueva carta de exigencia formal. El plazo es el 21 de julio. La demanda: que el directorio entregue sus registros internos. Si no lo hace, el caso va a la Corte Suprema de Manhattan.

Dos firmas de peso se sumaron a la campaña: Grant & Eisenhofer y Schall, Brown & Schwartz. No son nombres menores. Su incorporación complica la estrategia del Times de ignorar la presión.

Esto es la segunda ronda. En mayo, los mismos accionistas ya habían tocado la puerta. El detonante entonces fue una columna de Nicholas Kristof que acusó a fuerzas israelíes de usar perros para agredir sexualmente a detenidos palestinos. Las fuentes tenían vínculos con Hamas. El propio editor ejecutivo del diario admitió después que su redacción «probablemente no habría» publicado «ese artículo exacto».

Ahora el blanco se amplía. Los accionistas cuestionan también la cobertura del Times sobre el candidato al Senado Graham Platner. Una ex novia, Lyndsey Fifield, lo acusó de un patrón de abuso. Según Fifield, entregó a los reporteros testigos, capturas de pantalla y entradas de diario. El Times dijo que no pudo corroborar su relato. La historia no explotó hasta que una segunda mujer, esta vez demócrata, le dijo a Politico que Platner la había violado.

Los abogados señalan que el Times dio explicaciones contradictorias sobre sus estándares. A un medio le dijo que la historia cumplía «nuestros estándares». A otro, que solo incluyó hechos confirmables. Esa inconsistencia, argumentan, justifica abrir el directorio a la inspección de los accionistas.

La carta también recupera un contraste incómodo. En marzo, el Times publicó una nota que enmarcaba a la esposa del representante demócrata Dan Goldman como fuente de controversia por sus «likes» pro-Israel en redes sociales. Días después, trató con guantes de terciopelo a la esposa del alcalde socialista Zohran Mamdani, quien había dado «like» a publicaciones que celebraban la masacre del 7 de octubre. La doble vara quedó documentada, en blanco y negro.

El Times respondió con su argumento habitual. Una portavoz calificó la campaña de «intento claro de silenciar el periodismo protegido por la Primera Enmienda».

Los accionistas dicen que no se trata de política. Se trata de si el directorio está haciendo su trabajo.

Aquí está lo que realmente está en juego. Un directorio que no supervisa su sala de redacción no protege la libertad de prensa. La destruye desde adentro. Los accionistas tienen derecho a saber si quienes custodian el capital están dormidos. Eso no es censura. Es accountability básico. El mismo que el Times exige a todos los demás, menos a sí mismo. Otra vez la doble vara.

Más de Política