Nueva York está bajo Alerta de Inundación este martes. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre «potencial para inundaciones repentinas potencialmente mortales» asociadas a un sistema de baja presión de movimiento lento que traerá múltiples rondas de lluvias intensas y tormentas eléctricas hasta el miércoles.
Las cifras son contundentes: algunas zonas recibirán entre 2 y 5 pulgadas de lluvia, mientras ciertas localidades podrían superar las 5 pulgadas. En las Catskills, los totales proyectados van de 6 a 8 pulgadas en cuestión de horas. Partes de Nueva York podrían registrar entre 2 y 3 pulgadas por hora, según reportó ABC 7.
La ciudad de Nueva York, el Mid-Hudson y Long Island tienen un riesgo Moderado de inundaciones repentinas — entre 40 y 70% de probabilidad. La Región Capital y el Valle Mohawk enfrentan un riesgo Leve, de 15 a 40%. El resto del estado se sitúa en riesgo Marginal, de 5 a 15%.
El impacto en el transporte aéreo ya es visible: 117 vuelos cancelados en JFK, 109 en LaGuardia y 61 en Newark, lo que representa entre el 10 y el 20% de todos los vuelos en los aeropuertos del área metropolitana, de acuerdo con ABC 7. El lunes por la noche, Nueva Jersey ya sufrió los efectos de tormentas previas con rayos, granizo, inundaciones y lluvia intensa.
La alerta cubre los cinco condados de la ciudad más Nassau, Westchester, Orange, Putnam y Rockland. En Nueva Jersey, los condados de Bergen, Essex, Hudson, Passaic y Union están bajo la misma amenaza. En Connecticut, Fairfield y New Haven también figuran en el aviso.
La gobernadora Kathy Hochul pidió a los neoyorquinos mantenerse alertas: «Cuando tengan dudas, den la vuelta, no se ahoguen», declaró, mientras indicó que las agencias estatales están movilizadas. NYC Emergency Management emitió su propia advertencia instando a los residentes a prepararse ante la posibilidad de que calles, sótanos y zonas bajas se inunden rápidamente.
Que no te lo cuenten. Detrás de cada alerta meteorológica hay una infraestructura que o funciona o no funciona. Nueva York lleva años con su sistema de drenaje bajo la lupa tras inundaciones previas que dejaron víctimas fatales en sótanos. El aparato estatal moviliza comunicados y rueda de prensa; la pregunta que nadie en el gobierno responde con claridad es cuánto del presupuesto destinado a infraestructura hídrica se fue en burocracia y cuánto llegó al asfalto. Cuando el agua sube, el relato político baja solo.



