Matthew Arndt, de 54 años, fue arrestado el jueves por la noche por un cargo de alteración del orden con agravante de crimen de odio, tras un incidente en Mequon, un suburbio de Milwaukee, según la policía.
Las fuentes reportan que el enfrentamiento comenzó en la carretera cuando Arndt cortó el paso a un padre israelí de 41 años, le hizo gestos obscenos y lo insultó. Ambos terminaron en una gasolinera, donde el episodio fue grabado.
En el video, Arndt grita: «Eres una maldita porquería» y «Eres un maldito traidor». También vocifera: «Eres un maldito traidor de Israel. ¡Que te jodan! ¡Que se joda Israel! ¡Jódete!». Más tarde le dice al hombre que publique las imágenes en redes sociales y se identifica como «Free Palestine. Matthew Arndt».
El padre, inmigrante israelí que vive en Estados Unidos desde hace unos 12 años, dijo que llevaba a su hijo pequeño a la escuela cuando vio el mensaje en su auto: una calcomanía con la bandera israelí y la frase «F–k Hamas». Según su relato, Arndt reaccionó con enojo al verla y se puso a su lado haciendo gestos y lanzando improperios.
El hombre dijo que siguió a Arndt hasta la gasolinera, tomó una foto de la placa y comenzó a grabar. También señaló que tenía a su hijo en el asiento trasero durante todo el altercado.
Arndt, que es contador público certificado y asesor de inversiones, compite por el 6.º Distrito Congresional de Wisconsin bajo la plataforma del Partido Verde. Su campaña propone romper monopolios, establecer Medicare para Todos y cortar los vínculos de Estados Unidos con Israel.
Su sitio de campaña, titulado «End the Cartel», afirma que no busca «restaurar normas» ni «tender la mano al otro lado del pasillo» para sostener un sistema corrupto. También sostiene que Estados Unidos pertenece a personas de todas las religiones y que la política que enseña a odiarse es «veneno».
Arndt le dijo a FOX6 News que sus comentarios iban dirigidos a Israel y no a los judíos. También se disculpó por su conducta y admitió que «se equivocó», aunque sostuvo que «el mensaje se mantiene».
El Partido Verde de Wisconsin criticó su comportamiento y dijo que gritar obscenidades a alguien en un estacionamiento no ayuda a la causa. La policía indicó que los informes de investigación serán enviados a la Fiscalía del condado Ozaukee para revisar posibles cargos.
Más allá del escándalo, el caso vuelve a mostrar una verdad incómoda: la retórica tolerante pesa poco cuando un político termina convertido en el protagonista de un estallido vulgar frente a un niño. La coherencia no puede ser un eslogan de campaña y una excepción en la calle.
Y cuando la política se usa para incendiar cada diferencia en vez de discutir ideas, el costo no lo paga la burocracia ni la casta partidista. Lo pagan familias que solo quieren llegar a la escuela sin cruzarse con otro episodio de odio disfrazado de militancia.


