Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez tienen agenda en Michigan. Los días 18 y 19 de julio organizan mítines para impulsar a Abdul El-Sayed, candidato a senador federal por el Partido Demócrata. Su rival en la primaria es la representante Haley Stevens. La votación es el 4 de agosto.
El-Sayed se presenta como médico. Sin embargo, según la fuente, no tiene licencia médica otorgada. Su campaña sigue el modelo de Zohran Mamdani en Nueva York: redes sociales, base musulmana y jóvenes de izquierda. Para el 4 de julio grabó un video bailando una canción de Taylor Swift. Stevens lo criticó directamente: dijo que El-Sayed está más enfocado en su propia publicidad que en los ciudadanos de Michigan.
Su historial es claro. En una entrevista de radio de 2020, El-Sayed declaró: «Creo que sí necesitamos desfinanciar a la policía en la medida en que desfinanciar a la policía significa desinvertir en los medios de encarcelar a alguien o matarlo en las calles». Hoy niega haber pedido desfinanciar la policía. En abril de 2021 apoyó otro confinamiento. Sugirió multar a los negocios que intentaran abrir durante la crisis sanitaria.
Hay más. Su campaña envió un correo de recaudación de fondos en el aniversario del ataque del 7 de octubre de 2023 sin mencionar las atrocidades de Hamás. El texto culpó a Israel de lanzar «una invasión terrestre de Gaza». La campaña dijo que fue un error. El-Sayed respaldó el contenido de igual forma. También pide abolir el ICE, implantar Medicare para todos y educación superior gratuita.
El avance socialista no se detiene en Michigan. En junio, Melat Kiros derrotó a la representante Diana DeGette en Colorado. DeGette llevaba en el Congreso más años de los que Kiros ha vivido. En Nueva York, tres candidatos respaldados por Mamdani ganaron sus respectivas contiendas. Una de ellos, Darializa Avila Chevalier, venció al representante Adriano Espaillat pese a publicaciones pasadas en redes que incluían frases como «me olvidé de buscar servilletas así que me limpié la mano en la bandera americana que tenía detrás». Una encuesta del Cato Institute publicada el 4 de julio reveló que el 53% de la Generación Z y el 40% de los millennials tienen una visión favorable del socialismo.
El relato se está escribiendo en las urnas. La maquinaria de Sanders y AOC no es ruido: es infraestructura electoral que produce resultados. Cada primaria ganada por un socialista democrático es un laboratorio para el siguiente ciclo. Lo que está en juego en Michigan no es solo un escaño. Es la dirección de un partido que todavía controla gobernaciones, legislaturas y aparato regulatorio. Que no te lo cuenten.



