Marsha Blackburn no mandó señales cifradas. Las aplastó literalmente.
La senadora republicana por Tennessee lanzó este miércoles su primer anuncio televisivo en la carrera por la gobernación del estado, y lo hizo rompiendo galletas de la fortuna chinas frente a cámara. Dentro de cada trozo: sus promesas de campaña. El mensaje es tan sencillo como contundente: «No hace falta una galleta de la fortuna para entenderlo: aquí en Tennessee vamos a detener a la China comunista y proteger las tierras de Tennessee».
El spot no es un capricho creativo. Blackburn ya había roto platos con la inscripción «China» en su campaña de reelección al Senado, donde prometía frenar la compra de tierras por parte de Pekín. Ahora escala ese compromiso al nivel estatal.
El trasfondo tiene nombre y número. La empresa Walton Tennessee LLC, descrita como una «empresa fantasma» sin activos ni operaciones significativas, compró alrededor de 500 acres en el estado. El alcalde del condado de Loudon, Buddy Bradshaw, señaló que «no son lotes de media acre; estamos hablando de una parcela de 500 acres de bienes raíces bastante valiosos». Parte de esa tierra colinda con instalaciones militares como la Base de la Guardia Aérea Nacional McGhee Tyson. Además, según la fuente, Walton Tennessee vendió más de 100 parcelas —algunas por tan solo 10 dólares— a entidades extranjeras en los últimos años.
El problema no es local. A nivel nacional, las propiedades agrícolas del PCCh en suelo estadounidense crecieron más del 5.300% entre 2010 y 2020, alcanzando 352.140 acres valorados en 1.900 millones de dólares, según datos citados en la fuente.
Tennessee ya aprobó en 2023 legislación que prohíbe a gobiernos extranjeros sancionados por Washington comprar tierras agrícolas en el estado. Blackburn promete ir más lejos: cerrar vacíos legales y, según sus propias palabras, «cazar a cada adversario que intente hacerse con un punto de apoyo en nuestro estado», trabajando junto a la administración Trump.
Blackburn fue reelegida al Senado en 2024 por casi 30 puntos porcentuales y es la favorita indiscutible para ganar la primaria republicana a la gobernación, fijada para principios de agosto.
Que no te lo cuenten. Mientras el debate nacional sobre China se queda en retórica de comité, Blackburn convierte la soberanía territorial en plataforma electoral concreta. El relato de que la presencia del PCCh en suelo americano es un problema abstracto se cayó solo cuando aparecieron 500 acres junto a una base militar vendidos por una empresa fantasma a 10 dólares la parcela.
Eso no es libre mercado: es infiltración con precio de saldo. Y en Tennessee, al menos una candidata parece dispuesta a llamarlo por su nombre.



