Nick Shirley demandó el viernes al fiscal general y a la secretaria de estado de California. El periodista de YouTube busca frenar una ley que lleva su nombre.
El gobernador Gavin Newsom firmó en agosto la AB 2624. La prensa la bautizó «Stop Nick Shirley Act». La norma protege la información personal de personas ligadas a «servicios de apoyo migratorio».
La ley impide publicar teléfonos, domicilios, historial laboral y datos financieros de esas personas. También habilita demandas civiles contra quien lo haga. Entra en vigor el 7 de octubre de 2027, pero America First Legal alega que ya causa daño hoy.
Gene Hamilton, presidente de America First Legal, no se guardó nada. «Nick Shirley es un patriota estadounidense», dijo. «California estaba tan amenazada por su trabajo que la propia esposa del fiscal general presentó un proyecto para silenciarlo», agregó.
El dato incómodo para Sacramento: el fiscal general es Rob Bonta. Quien introdujo la AB 2624 el 20 de febrero fue su esposa, la asambleísta Mia Bonta. Bonta había cuestionado públicamente las denuncias de fraude de Shirley el 5 de febrero, quince días antes.
La demanda acusa a California de violar la Primera y la Decimocuarta Enmienda, además de la cláusula ex post facto de la Constitución. También denuncia discriminación por punto de vista: la ley no protege del mismo modo a los grupos críticos de la inmigración.
Un vocero de Newsom respondió con desprecio. Llamó a America First Legal «el bufete de Voldemort» y dijo que California «no va a dar un paso atrás» en proteger a los trabajadores de servicios migratorios de «doxxing, amenazas y acoso». Insistió en que la ley no afecta a Shirley ni al periodismo ciudadano.
Shirley, de 24 años, se hizo viral el año pasado. Investigó el fraude de guarderías en Minnesota, incluidas algunas fundadas por inmigrantes somalíes. Un solo centro, con el nombre mal escrito «Quality Learing Center», se embolsó 1.9 millones de dólares del erario.
Los fiscales confirmaron que el fraude total en Minnesota rondó los 1.000 millones de dólares, en guarderías, asistencia alimentaria, vivienda y programas de autismo. Un exfiscal federal llegó a estimar la cifra en 9.000 millones, aunque ese número generó cuestionamientos.
El trabajo de Shirley empujó a la administración Trump a crear el Task Force to Eliminate Fraud, encabezado por el vicepresidente JD Vance. América First Legal, la firma que lo representa, fue fundada por Stephen Miller, subjefe de gabinete de política de la Casa Blanca.
Ahora Shirley sigue investigando fraude en California, incluida la crisis migratoria del estado. Por eso, dice, necesita frenar la ley antes de que opere.
Que no te lo cuenten como protección a víctimas. Una ley con nombre y apellido de un periodista, redactada por la esposa del funcionario al que ese periodista incomodó, es censura con papelería legal. El relato de «proteger de la intimidación» se cae solo cuando el blanco de la norma es, literalmente, quien la denuncia.


