Un excursionista californiano vivió uno de esos momentos que no se olvidan: cinco minutos de confrontación directa con un puma en el Suycott Valley Trail, dentro del Mission Trails Regional Park de San Diego.
Gabe Yanez llevaba varias horas de caminata cuando, poco antes de las 7 de la tarde de un jueves, vio al gran felino agazapado entre la maleza, a unos cinco pies del sendero. «Me asusté muchísimo», declaró Yanez a ABC10. «Pensé que era mi fin».
Lo que siguió fue un manual de supervivencia ejecutado en tiempo real. Yanez levantó los brazos, rugió, agitó las manos y mantuvo contacto visual sin interrupciones. El puma se mantuvo bajo, en posición de ataque, y en un momento dado mostró los dientes. La respuesta de Yanez fue mostrar los suyos.
«Agitando, gritando, chillando. En un momento mostró sus dientes y yo terminé mostrando los míos», relató.
Después de varios instantes de tensión, el animal retrocedió ligeramente. Yanez se desplazó con cuidado hacia un lado; el puma imitó sus movimientos desde detrás de unos arbustos cercanos. Finalmente, Yanez sacó su teléfono, fotografió al animal y, aproximadamente cinco minutos después del inicio del encuentro, el felino huyó.
El ranger Christian Navarro, del Mission Trails Regional Park, validó cada decisión del excursionista: «Gabe parece haber hecho exactamente lo que debía: mantenerse firme». Navarro confirmó además que el parque ha registrado varios avistamientos de puma desde finales de junio y que las autoridades creen que todos corresponden al mismo ejemplar juvenil. «Lo estamos monitoreando. Creemos que es el mismo puma. Son animales generalmente solitarios. Su radio de acción es amplio», explicó.
Yanez dijo que espera que compartir su experiencia mantenga alerta a otros visitantes. «Estén atentos. Les puede pasar a ustedes», advirtió.
El relato de Yanez es, en el fondo, una historia de preparación y sangre fría que termina bien porque el protagonista conocía las reglas y las aplicó. En un país donde cada vez más espacios naturales se gestionan con señales de advertencia y restricciones de acceso, este caso recuerda algo más sencillo y más valioso: la información práctica salva vidas. No la burocracia de los parques, no los carteles de plástico laminado. El conocimiento real, transmitido de persona a persona, fue lo que puso distancia entre Yanez y las garras del puma. «Be aware», dijo él. Pocas palabras, lección completa.



