Agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), junto al Ministerio Público, el Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria (CESAC) y unidades caninas, interceptaron un envío con 83 pastillas de presunta cocaína ocultas en las costuras de una blusa, durante una inspección rutinaria en un depósito del Aeropuerto Internacional de Las Américas JFPG, en Santo Domingo.
El hallazgo se produjo al revisar una caja de regalos. Dentro, una prenda con doble costura. Al abrir los dobladillos, los inspectores extrajeron las 83 píldoras, que fueron embaladas y remitidas al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para análisis.
Según el manifiesto de envío citado por la DNCD, el paquete habría sido despachado por una mujer con dirección en la Avenida San Vicente de Paul, en Santo Domingo Este, con destino a un hombre domiciliado en Wood Avenue, Monticello, estado de Nueva York. Las autoridades investigan si esas identidades son reales o ficticias. Hasta ahora no se reportan detenidos.
La DNCD subrayó que el caso ilustra cómo «las redes del narcotráfico internacional» intentan burlar los controles mediante métodos de ocultamiento «cada vez más sofisticados». Las pesquisas continúan abiertas en coordinación con organismos de inteligencia.
En el mismo comunicado, la institución recordó que esta semana la Procuraduría General de la República y la DNCD, con apoyo de los U.S. Marshals, extraditaron a dos ciudadanos dominicanos acusados de narcotráfico a gran escala ante tribunales de Nueva York.
Que no te lo cuenten. Detrás de cada «caja de regalos» hay una cadena logística que alguien financia, coordina y protege. El aparato de seguridad dominicano —con cooperación estadounidense— está dando golpes concretos: inspecciones, extradiciones, laboratorio forense. Eso es exactamente lo que debe hacer un Estado que toma en serio el estado de derecho y la soberanía de sus fronteras. El relato de que el narcotráfico solo se combate con «enfoque social» se cae solo cada vez que una unidad canina huele lo que nadie quería que se viera.



