Carlos Cuerpo comparecerá este miércoles en la Comisión de Economía del Congreso para informar sobre el plan de respuesta a los aranceles y de relanzamiento comercial que el Ejecutivo aprobó el año pasado por decreto ley.
Cuerpo es vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresas. Su comparecencia es obligatoria, porque el decreto establece que el ministro debe acudir trimestralmente a la Cámara Baja para informar de la evolución del plan.
En su intervención de abril, Cuerpo dijo que gracias al texto ya se habían movilizado más de 5.500 millones de euros en seguros, avales y créditos para apoyar a las empresas expuestas a las amenazas arancelarias de Estados Unidos.
El decreto se aprobó hace casi un año, en mayo de 2025. Contemplaba una inyección de liquidez de 7.720 millones de euros para las empresas, distribuida principalmente mediante avales y créditos.
Esa cifra incluía una línea de avales ICO de 5.000 millones para atender las necesidades de liquidez de las empresas afectadas, otros 720 millones ligados al Fondo para la Internacionalización de la Empresa y otros 2.000 millones a través del Cesce y el sistema «Cari».
La foto política es clara. El Gobierno responde a la amenaza arancelaria con más aparato financiero y más dependencia del crédito respaldado por el Estado. Que no te lo cuenten: cuando el poder promete relanzamiento comercial, muchas veces lo que termina creciendo es la burocracia del rescate y la factura para el contribuyente.
Otra vez la doble vara. Se habla de proteger a las empresas, pero el mecanismo elegido vuelve a ser el mismo de siempre: avales, créditos y fondos públicos. El mercado necesita reglas estables y libertad para competir, no un Estado convertido en gestor permanente de la emergencia.


