Hollywood tiene una regla no escrita: los terroristas islámicos no son los malos. Los malos son los neonazis, los rusos o los norcoreanos. Siempre. Sin excepción.
El Daily Wire acaba de romper esa regla con «Run Hide Fight: Infidels», protagonizada por Jonathan Majors. La premisa es directa: ISIS toma el control de una universidad liberal americana. Los yihadistas pierden. Los americanos ganan. Nadie se disculpa.
La producción, dirigida por Kyle Rankin, apunta deliberadamente a un estilo de acción de los años noventa —la propia compañía lo describe como «Toy Soldiers» meets «Red Dawn»— y se presenta como la película más ambiciosa que el medio ha producido hasta ahora.
La reacción no se hizo esperar. Mehdi Hasan calificó el tráiler de «difícil de superar en términos de intolerancia, islamofobia y clichés». La respuesta del Daily Wire es tan simple como incómoda para sus críticos: retratar lo que ISIS hace y dice no implica a todos los musulmanes. Señalar que ISIS quiere matar americanos no es bigotería; es descripción.
El caso del libro de Tom Clancy ilustra el patrón. «The Sum of All Fears» fue escrita con terroristas palestinos como villanos. En la adaptación cinematográfica con Ben Affleck, los villanos se convirtieron en neonazis. La serie «24» llegó a desplegar a Kiefer Sutherland en una disculpa pública por una temporada donde los malos eran musulmanes. Eso es exactamente el tipo de autocensura que la película busca confrontar.
Desde el otro lado llegó también la respuesta del streamer Sneako, quien calificó el proyecto de «propaganda de la era Bush» y afirmó que «los israelíes son los verdaderos terroristas». Sneako es el mismo personaje que felicitó a Abdulrahman El-Sayed por su victoria primaria en Míchigan con las palabras «el islam salvará a América», según recoge la fuente. Y el mismo que, según la misma fuente, ha coreado en las calles de Nueva York consignas sobre el ejército de Mahoma regresando a matar judíos.
Sobre si ISIS sigue siendo una amenaza real: según el Índice Global de Terrorismo citado en la fuente, el 20% de todos los ataques terroristas en el planeta son atribuibles a ISIS en este momento. No es historia antigua.
Que no te lo cuenten. La industria del entretenimiento lleva décadas administrando qué verdades son cinematográficamente aceptables y cuáles no. El resultado es una cultura que puede nombrar casi cualquier amenaza excepto la que más muertes ha causado por terrorismo en las últimas dos décadas. El Daily Wire no está haciendo propaganda: está haciendo lo que el cine siempre hizo cuando funcionaba, contar historias reales con villanos reales. Si la izquierda está furiosa con el tráiler, como señala el propio medio, la película entera promete ser un terremoto cultural. A veces la mejor respuesta al relato es simplemente no pedirle permiso.

