La gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, rendirá su Tercer Informe de Gobierno el próximo 30 de septiembre en Toluca. La agenda contempla primero su presencia ante la 62 Legislatura del Estado de México para entregar personalmente el documento y, después, un mensaje dirigido a la población mexiquense.
El informe abordará, según las fuentes, avances en bienestar, seguridad, desarrollo económico, obra pública, combate a la corrupción y a la pobreza, educación, salud y turismo. También incluirá la coordinación con el gobierno federal, con el Plan Oriente y el IMSS-Bienestar como ejes de las acciones conjuntas en la entidad.
El balance contemplará además las diferencias entre las necesidades de las distintas regiones del Estado de México y los avances reportados durante el tercer año de administración. Gómez Álvarez realizará adicionalmente informes regionales en distintos municipios de la entidad.
Seis días antes, el 24 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene prevista una visita al Estado de México para presentar su Segundo Informe de Gobierno regional. La sede aún está por definirse.
La coincidencia de fechas no es casual: el aparato morenista en el Estado de México y el gobierno federal coordinan su narrativa de mitad de sexenio con precisión quirúrgica. Dos informes, dos escenarios, un solo relato.
Que no te lo cuenten. Los informes de gobierno son, ante todo, un ejercicio de comunicación política. La pregunta que ningún funcionario de Morena responderá el 30 de septiembre es la que más le importa al contribuyente mexiquense: cuánto costó, quién lo auditó y qué pasó con los recursos que no llegaron. Mientras la burocracia afina el PowerPoint, el Estado de México sigue siendo una de las entidades con mayor incidencia delictiva del país. El relato se prepara; los datos, que los busque usted solo.



