Mandy Matney cubrió el caso Murdaugh mejor que nadie. Eso no la pone por encima de una citación judicial.
El juez de circuito R. Keith Kelly lo dejó por escrito en una orden de 22 páginas. Matney recibió una citación válida como testigo no parte en el litigio civil derivado del accidente náutico de 2019 que mató a Mallory Beach, de 19 años. El tribunal rechazó su intento de anularla. Le ordenó comparecer a una deposición. Ella no fue.
No es que no supiera. El juez Kelly concluyó que Matney «reconoció entender» que el tribunal había denegado su recurso y ordenado la deposición. Aun así, el 27 de marzo se quedó en otro despacho de abogados en Bluffton mientras los letrados de Parker's esperaban en el lugar indicado. Se conectó por Zoom desde allí.
Su argumento: temía por su seguridad. El juez no le creyó. Escribió que no había «evidencia persuasiva» de que los abogados de Parker's intentaran acosarla o ponerla en peligro. Lo que sí había era evidencia en sus propias redes sociales. Fotos comiendo pastel de limón con su abogado. Fotos cenando en Savannah. Kelly citó esas publicaciones como prueba de su «intención de desafiar su obligación».
Parker's —la cadena de tiendas de conveniencia acusada de vender alcohol al menor Paul Murdaugh antes del accidente— pidió originalmente más de 310.000 dólares. El juez redujo el monto casi un 45%. Ordenó pagar 171.500 dólares distribuidos entre tres firmas de abogados, más una multa de 5.000 dólares.
Matney respondió en redes. «No estoy enojada de que el juez Kelly me haya encontrado en desacato», escribió según la fuente. «Estoy enojada de que me ordene pagar una cantidad sin precedentes». Luego calificó al sistema de justicia de Carolina del Sur de «corrupto».
Es un argumento conocido. Cuando la ley te alcanza, el sistema está corrompido. Cuando tú la usas, es justicia.
El principio en juego aquí es simple: nadie está por encima de una citación. Ni el poderoso, ni el periodista que lo expone. El estado de derecho no funciona por simpatías. Matney hizo un trabajo periodístico relevante en el caso Murdaugh. Eso no le otorga inmunidad procesal. El juez Kelly lo dijo sin rodeos: si se hubiera presentado a la deposición, o aceptado alguna de las ubicaciones alternativas ofrecidas, «no estaría ante el tribunal por una moción de desacato». La consecuencia no vino del sistema. Vino de su propia decisión.



