La firma de la nueva Convención Colectiva de Trabajo entre Ecopetrol y la Unión Sindical Obrera (USO) dejó una bomba de tiempo. Según denuncias documentadas por El Colombiano, un grupo de directivos de la petrolera estatal se habría autoconcedido una cláusula de estabilidad laboral que los protege del despido hasta 2030 o 2031.
La alerta la lanzó la exsenadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal. Lo hizo a través de X, con base en información que, según explicó, le llegó de trabajadores de la compañía. «Algunos trabajadores denuncian que los negociadores de la empresa en la Convención Colectiva se habrían autoconcedido, vía otrosí a sus contratos, un blindaje de estabilidad laboral por 6 años», escribió Cabal. Pidió que la nueva administración de Ecopetrol, su Junta Directiva, la Contraloría y la Procuraduría revisen «de inmediato» lo ocurrido.
La denuncia no quedó sola. Alejandro Ospina, presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Petrolera y Energética de Colombia (Utipec), confirmó los hechos. Calificó la negociación como una maniobra de «atornillamiento de los petristas en la empresa». Aseguró que el proceso estuvo «totalmente amañado» y que su organización fue una de las tres que decidió no firmar el acuerdo.
Según Ospina, la protección cubre a entre 60 y 70 trabajadores que actuaron como negociadores por parte de la administración. Incluye a directivos. «Nunca antes se había generado un acuerdo de estabilidad laboral excepcional para los negociadores por parte de la empresa», afirmó. Dentro de ese grupo, precisó, hay personas con nivel directivo en el área de relaciones sindicales y en la Vicepresidencia de Talento Humano: la misma dependencia que lideró la mesa de negociación.
Desde la USO respondió Daniel Sossa, tesorero de la Junta Nacional. Sostuvo que la cláusula de estabilidad para negociadores es una práctica habitual en todas las administraciones anteriores de Ecopetrol. Argumentó que la responsabilidad de quienes negocian es alta. Sin embargo, admitió que nunca antes ese fuero había alcanzado al cargo de vicepresidente o vicepresidenta de Talento Organizacional. La figura cubre a unos 70 funcionarios de los 9.800 que integran la planta de la compañía.
Ospina, por su parte, indicó que las actuaciones ya fueron puestas en conocimiento de las autoridades laborales y judiciales. Considera que el proceso vulneró la libertad sindical. «No hubo una negociación real en Ecopetrol», sentenció.
El relato se cayó solo. Una cláusula que el oficialismo defiende como «práctica habitual» resulta ser, en palabras del propio representante de la USO, inédita en su extensión a cargos vicepresidenciales. El aparato estatal de Petro usó la petrolera más grande del país para blindar a sus cuadros antes de que termine el gobierno. Dinero de los colombianos, empresa pública, maniobra política. Eso es lo que está en juego. Que no te lo cuenten.



