Jorge Añorve Aguayo, hijo del senador priista Manuel Añorve Baños, se casó recientemente con Karla García en una ceremonia civil en Baja California. En el evento participó la banda británica Disclosure.
Infobae reportó que el dueto habría cobrado entre 2 y 5 millones de pesos por la boda. El Financiero indicó que la ceremonia civil fue este fin de semana en Valle de Guadalupe, Baja California. También señaló que la boda religiosa fue el 7 de septiembre en la Basílica de Guadalupe.
Durante la celebración, la pareja compartió platillos de lujo y pastel de higo, de acuerdo con El Financiero. Leonardo Olavarrieta difundió fotos y videos de la ceremonia. El mismo medio agregó que Jorge Añorve es abogado y que ocupó cargos en la administración pública federal durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Según El Financiero, fue nombrado secretario particular adjunto del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, entonces encabezada por Gerardo Ruiz Esparza. También dijo que es director general de Novax desde mayo de 2023 y cofundador de Kuantum.
Mientras tanto, Manuel Añorve ha dicho que busca ser candidato del PRI para la gubernatura de Guerrero en 2027. La semana pasada, según El Financiero, anunció que esperará la convocatoria de su partido.
El contraste es evidente. El PRI sigue presentándose como fuerza con autoridad para ordenar el país, pero sus figuras aparecen envueltas en el mismo ecosistema de privilegio, pompa y red de poder que dice criticar en público. Que no te lo cuenten.
Aquí no hay escándalo por la vida privada de una familia. Hay un símbolo político. Cuando un partido quiere hablar de ética, de autoridad moral y de futuro, también se le mide por la imagen que proyectan sus propios nombres. Y el relato, otra vez, se cae solo.
La doble vara es la misma de siempre: austeridad para el discurso, lujo para el círculo cercano. En México, la burocracia partidista sigue creyendo que puede pedir confianza mientras vive lejos de la realidad de los contribuyentes. Otra vez la doble vara.



