Los documentos no mienten. Fox News Digital revisó los expedientes de la Comisión de Clemencia de Minnesota y lo que encontró es difícil de procesar: cuatro de sus seis miembros votaron a favor de perdonar a Tue Lue Vang, nacional de Laos de 42 años, condenado por conducta sexual criminal contra una menor.
Vang admitió haber violado a la víctima entre cuatro y seis veces a lo largo de varios años. Los abusos comenzaron cuando la niña cursaba cuarto grado, es decir, cuando tenía 10 años. Ocurrieron en St. Paul, condado de Ramsey, entre 2002 y 2004.
La justificación que dejaron por escrito los comisionados que votaron a favor resulta reveladora. El comisionado Zach Linstrom escribió: «Caso muy difícil, pero que los hijos no tengan padre no es lo mejor para la sociedad», en referencia a los seis hijos de Vang. La comisionada Artika Roller anotó que «el solicitante indicó la necesidad de clemencia por cuestiones migratorias».
Tras esa recomendación, la Junta de Perdones de Minnesota —integrada por el gobernador Tim Walz, el fiscal general del estado Keith Ellison y la presidenta del Tribunal Supremo estatal Natalie Hudson— otorgó a Vang un perdón completo el 10 de junio, borrándole el historial justo cuando estaba a punto de ser deportado.
El resultado fue inmediato: el Departamento de Estado revocó posteriormente su estatus legal y fue deportado. Pero el daño político ya estaba hecho. Lauren Bis, secretaria asistente interina de Seguridad Interior, calificó la decisión de Walz de «asquerosa» y afirmó que «estos son los inmigrantes ilegales criminales que él y sus políticos del santuario en Minnesota están protegiendo».
Vang había entrado a Estados Unidos por California en 1994 y obtuvo estatus legal durante la administración Clinton.
Lo que esto revela no es un error burocrático. Es la lógica del aparato progresista llevada hasta sus consecuencias más brutales: el bienestar del agresor —sus hijos, su estatus migratorio, su «futuro»— pesa más en la balanza que la justicia para la víctima, una niña de diez años. La doble vara no podría ser más clara: el mismo sistema que endurece el lenguaje contra cualquier crítica a la migración irregular encuentra argumentos de sobra para dejar libre a un violador serial si su deportación resulta «inconveniente».
Walz postuló a la vicepresidencia de Estados Unidos en 2024. Que no te lo cuenten.



