Donald Trump Jr. y su esposa Bettina Trump publicaron un comunicado conjunto el martes en el que expresaron su apoyo total a Erika Kirk, viuda de Charlie Kirk, y condenaron las «mentiras» que circulan sobre el asesinato del fundador de Turning Point USA.
La pareja estuvo presente en el tribunal de Provo, Utah, durante los días lunes y martes, en el marco de la audiencia preliminar del juicio contra Tyler Robinson por el homicidio. Don Jr. ha descrito públicamente a Kirk como un hermano menor.
El comunicado, publicado en el Instagram de Bettina y reposteado por Don Jr., señaló que la pareja se sintió «honrada de estar en el tribunal junto a Erika y la familia de Charlie». Añadió que durante esos dos días escucharon y vieron «una cantidad significativa de evidencia, incluyendo extenso material de video, gran parte del cual ya es o será público y responderá muchas de las preguntas que han sido llenadas irresponsablemente con especulación y narrativas falsas».
«Existe una diferencia PROFUNDA entre buscar la verdad a través del proceso judicial y difundir mentiras por atención», dice el texto. «Erika no es un espectáculo público. Es una viuda y madre de dos hijos que perdieron a su padre de una manera inimaginable».
Según la fuente, Candace Owens ha encabezado los ataques contra Erika Kirk: ha insinuado que Kirk nunca recibió amor romántico en vida, ha ridiculizado el duelo de la viuda y ha sugerido —sin presentar evidencia— que Erika y otros miembros de Turning Point USA estaban de algún modo vinculados al asesinato o a un encubrimiento. El comunicado de Don Jr. y Bettina no menciona el nombre de Owens.
En declaraciones a Fox News al día siguiente, Don Jr. afirmó que asistió a la audiencia para «honrar el legado de Charlie» y apoyar a Erika y a los padres de Kirk. «El impacto que Charlie tuvo en tantos estadounidenses y en tantos jóvenes es francamente generacional», dijo.
Sobre lo escuchado en la sala, Don Jr. señaló que la única táctica real de la defensa de Robinson era intentar dilatar el proceso o lograr que se desechara evidencia «porque supongo que sería demasiado condenatoria para su cliente». «Una vez que esta evidencia dura fue presentada ante mis propios ojos, viendo la reacción de la defensa, esto es mucho más claro de lo que jamás hubiera imaginado», agregó.
El relato se cayó solo. Mientras algunos operan en redes con insinuaciones sin respaldo, la familia Kirk enfrenta un proceso judicial con pruebas concretas y con amigos que prefieren el tribunal a la tribuna del escándalo. Que no te lo cuenten: hay una diferencia entre exigir justicia y monetizar el dolor ajeno. El legado de Kirk merece lo primero.



