ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Política

El candidato socialista que quiere «empalar ogros» se niega a pedir perdón y culpa a Fetterman

Abdul El-Sayed, aspirante demócrata al Senado por Míchigan, defendió su metáfora violenta en pleno debate y la convirtió en amenaza política explícita contra sus propios correligionarios.
Imagen ilustrativa
martes 28 de julio de 2026

Abdul El-Sayed no se arrepiente. El candidato demócrata de extrema izquierda al Senado por Míchigan compareció el lunes en el debate final antes de las primarias del 4 de agosto. Le preguntaron si lamentaba sus palabras. No se retractó.

La polémica viene de una reunión privada con donantes. Politico obtuvo el audio. En él, El-Sayed explicaba cómo usar una hipotética victoria en las primarias para mover al Partido Demócrata aún más a la izquierda. La frase exacta: «Idealmente, pones a un ogro en una pica, y todos los demás reciben el mensaje».

En el debate, El-Sayed aclaró a quién se refería. No era su rival directa, la representante Haley Stevens. Era el senador John Fetterman, demócrata de Pensilvania. Lo acusó de haber sido elegido con unos valores y de haberlos «tirado al barro».

La reacción dentro del propio partido fue dura. La representante Hillary Scholten, que respalda a Stevens, calificó el comentario de amenaza «violenta y vulgar». Pidió bajar la temperatura política. Neera Tanden, exfuncionaria de la administración Biden y directora del think tank Center for American Progress, fue más directa. Escribió en X: «Llamar a tu oponente femenina un ogro que quieres empalar no desmiente las acusaciones de que esta carrera tiene un serio problema de sexismo».

El-Sayed ignoró las críticas. Argumentó que los senadores deben rendir cuentas cuando traicionan sus promesas de campaña. Luego pivotó hacia AIPAC, el grupo pro-Israel, y su super PAC, el United Democracy Project, acusándolo de interferir en la primaria.

Gretchen Whitmer, gobernadora de Míchigan, ya había respaldado a Stevens. La encuesta en el estado apunta a problemas para la izquierda dura en bloques de votantes clave.

El relato se cayó solo. Un candidato que se vende como voz de los más vulnerables recurre a imágenes de ejecución pública para disciplinar a sus rivales. No en privado: en una grabación que él no negó. Cuando lo pillaron, no pidió perdón. Explicó mejor la amenaza.

Eso es lo que el progresismo llama renovación democrática. Libre empresa, debate abierto, discrepancia leal: todo eso sobra cuando hay una pica disponible. Que no te lo cuenten.

Más de Política