El relato se cayó solo. Esta vez con pruebas de puño y letra.
El senador Rand Paul, presidente del Comité de Seguridad Nacional del Senado, publicó el sábado un conjunto de entradas del diario personal del Dr. Anthony Fauci. Los documentos revelan contradicciones directas entre lo que Fauci dijo en privado y lo que declaró bajo juramento ante el Congreso.
El 8 de febrero de 2020, Fauci escribió sobre una llamada con el exdirector del CDC Tom Frieden. En esa entrada anotó que ambos coincidían en que el coronavirus se comportaba «como una mala influenza» en su transmisibilidad. Calculó que la tasa de letalidad real era de entre 0,2 % y 0,3 %. No de 2 %.
Un mes después, el 11 de marzo de 2020, Fauci testificó ante el Congreso bajo juramento. Allí dijo algo completamente distinto. Afirmó que la mortalidad del COVID-19 era de alrededor de 1 %, «lo que significa que es 10 veces más letal que la gripe estacional». Insistió en que era «un problema realmente serio».
La doble vara es difícil de ignorar. En privado: gripe mala, tasa baja. En público, ante legisladores: alarma máxima, diez veces más mortal.
Pero el diario no solo expone la contradicción sobre la letalidad. También complica la versión oficial sobre David Morens, exasesor senior de Fauci en el NIAID. Morens fue imputado en mayo de este año por ocultar y eliminar registros federales. Cuando testificó ante el Congreso en junio de 2024, Fauci declaró no saber nada de las acciones de Morens ni de un supuesto «canal secreto» para evadir solicitudes de información pública.
Sin embargo, el diario muestra que Fauci escribió que iba a «arreglar una llamada telefónica con David para determinar más detalles sobre lo que está pasando», en referencia a señalamientos sobre subsidios vinculados al Instituto de Virología de Wuhan. Según reportó el New York Post, correos electrónicos que derivaron en la imputación de Morens indicaban que este le pasaba información a Fauci por Gmail privado o en persona, y que «él es demasiado inteligente para dejar que sus colegas le envíen cosas que puedan causarle problemas».
Fauci está citado a declarar ante el comité de Paul este miércoles.
Aquí no hay zona gris. Hay un funcionario público que administró miles de millones de dólares del contribuyente, que moldeó políticas que afectaron la vida de millones de personas, y que al parecer manejó dos versiones de la realidad: una para el registro oficial y otra para sí mismo.
Eso no es error científico. Es el aparato burocrático protegiendo su propio relato. El problema no es solo Fauci. Es el sistema que lo blindó durante años y que hoy sigue resistiendo cualquier rendición de cuentas real.



