Andy Serkis lo dijo sin rodeos. El director de «The Lord of the Rings: The Hunt for Gollum» anunció ante la BBC que su película no adoptará un casting «políticamente correcto». No habrá ticking boxes. No habrá diversidad por decreto.
Serkis es quien interpretó a Gollum en la trilogía de Peter Jackson. Ahora dirige la nueva entrega. Y tiene una postura clara: la diversidad entrará «solo donde sea relevante» para la historia.
Su argumento es literario, no ideológico. Tolkien construyó su mundo sobre la mitología nórdica y el folclore del norte de Europa. «La Comarca se siente muy, muy… blanca», dijo Serkis, eligiendo las palabras con cuidado. Añadió que sus habitantes «no se preocupan mucho por lo que pasa más allá de sus fronteras, pero saben que no quieren que entre gente».
El reparto confirmado lo respalda. Jamie Dornan, Anya Taylor-Joy, Kate Winslet y Leo Woodall encabezan el elenco. Se suman Elijah Wood e Ian McKellen, veteranos de la trilogía original. Predominantemente blanco. Fiel al material fuente.
El contraste con Amazon es inevitable. «The Rings of Power» introdujo elfos, enanos y otros personajes con razas cambiadas respecto al texto de Tolkien. Las críticas fueron inmediatas. Elon Musk escribió en X en 2022 que «Tolkien se revuelca en su tumba». La serie dividió al fandom y generó un debate que todavía no se cierra.
Curioso el recorrido de Serkis. En 2018 declaró a Radio Times su apoyo al casting diverso en Hollywood. Contó que Ryan Coogler le dijo en el rodaje de «Black Panther» que esa era la primera escena que dirigía con dos actores blancos. Serkis lo describió entonces como «una perspectiva increíble». Hoy, con su propio proyecto en manos, el discurso cambió de tono.
«The Hunt for Gollum» está prevista para diciembre de 2027.
Que no te lo cuenten. Lo que Serkis está haciendo es simple: respetar la obra. No es provocación. Es sentido común. El relato de que la fidelidad al texto original equivale a exclusión ya se cayó solo en taquilla y en las reseñas de «Rings of Power». El público no pide cuotas. Pide buenas historias. Cuando un director elige el material por encima del activismo, eso no es valentía extraordinaria. Debería ser el estándar. El hecho de que hoy parezca una declaración de guerra dice todo sobre el estado del entretenimiento.

