Michael P. Desronvil, de 48 años, contrató al abogado Edward Paltzik, quien ha representado a Donald Trump en varios pleitos de alto perfil contra grandes empresas de medios, según la información difundida sobre el caso.
Paltzik confirmó en una publicación que representa al «valiente y heroico» jurado que se mantuvo solo en el juicio de Lindsay Clancy. También dijo que Desronvil es un «American Hero and Champion of Justice» y pidió oraciones para protegerlo.
El jurista añadió que Desronvil está «seguro y bien» en una ubicación reservada en una zona rural del norte de Nueva Inglaterra. Además, prometió una respuesta legal contra las personas que, según él, lo han atacado.
La conexión con Trump no es menor. Paltzik representó al presidente Donald Trump en su demanda contra The New York Times y en su pleito contra CBS por una entrevista de «60 Minutes» con la entonces vicepresidenta Kamala Harris, de acuerdo con FOX News. Paramount Global aceptó luego pagar 16 millones de dólares para cerrar el caso de CBS, y el dinero fue destinado a la biblioteca presidencial de Trump. También representó a Trump en una demanda contra ABC News, que se resolvió por 15 millones de dólares.
Desronvil rompió su silencio después del juicio nulo y dijo que no tuvo dudas. «Basado en toda la evidencia física, los testigos clave y lo que presenta la acusación, pensé que era suficiente prueba de que ella sabía exactamente lo que estaba haciendo y lo planeó», afirmó.
Fue el único disidente entre nueve mujeres y tres hombres que deliberaron durante más de 38 horas. El jurado quedó 11-1 y el juez William Sullivan declaró el juicio nulo el 4 de septiembre.
La defensa de Clancy sostuvo que ella sufría psicosis posparto y que no era penalmente responsable. Clancy admitió haber matado a sus tres hijos en enero de 2023, al estrangularlos con bandas de ejercicio antes de intentar suicidarse. Sigue en el Hospital Tewksbury, un centro estatal, mientras los fiscales deciden cómo seguir. La audiencia quedó fijada para el 29 de septiembre.
Lo que queda claro es que el relato de la prensa contra el jurado rebelde no aguanta tan fácil cuando aparece un abogado dispuesto a pelear. Otra vez la doble vara: si el blanco es Trump o alguien asociado a Trump, el aparato mediático y sus corifeos se vuelven fiscal, juez y verdugo.
Y mientras tanto, el ciudadano que se mantuvo firme ante la presión paga el precio de una exposición salvaje. Que no te lo cuenten: cuando el poder mediático decide señalar a alguien, la presunción de prudencia desaparece y arranca el adoctrinamiento público.



