El Pentágono publicó el viernes su sexto lote de archivos sobre UFO, y la carpeta trae de todo: videos militares, investigaciones de décadas y reportes de objetos misteriosos moviéndose a cientos de millas por hora.
Los registros abarcan más de siete décadas, de 1952 a 2025. Incluyen informes sobre objetos extraños sobre zonas militares activas y documentos sobre investigación financiada por el gobierno en tecnologías como «warp drives», agujeros de gusano, antigravedad y «negative mass propulsion».
Uno de los reportes de 2025 describe seis objetos esféricos pequeños volando juntos sobre Medio Oriente. Según el informe, se movían a aproximadamente 480 millas por hora y cambiaban de dirección repetidamente. El video muestra los objetos avanzando sobre lo que parece un paisaje desértico.
Otro video, de 2023, muestra objetos circulares sobre el Mar Amarillo, captados por un sensor infrarrojo a bordo de una plataforma militar estadounidense. Los nuevos archivos también incluyen cuatro videos entregados por la policía de Colorado tras un incidente de octubre de 2023. Un oficial dijo que el objeto era silencioso y tenía luces intermitentes rojas, azules y verdes.
La base de datos de fenómenos aéreos no identificados del gobierno describe esos materiales como casos sin resolver. Eso significa que los funcionarios no han podido determinar de forma definitiva qué se observó.
Los archivos también arrojan más luz sobre el Advanced Aerospace Weapon System Applications Program, o AAWSAP. La Defense Intelligence Agency creó ese programa en 2008 para investigar amenazas aeroespaciales futuras y tecnologías. Operó hasta 2012 y produjo 37 Defense Intelligence Reference Documents sobre warp drives, agujeros de gusano, invisibilidad, antigravedad y propulsión exótica.
El Pentágono aclaró que esos estudios deben verse como documentos de referencia y síntesis, no como investigación científica original. También dijo que su inclusión no significa que los conceptos analizados hayan sido validados.
Uno de los estudios más extraños examinó posibles lesiones que personas habrían sufrido después de encuentros con fenómenos aeroespaciales anómalos. El documento de 2010, de 38 páginas, describe a tres personas previamente sanas que, según el texto, luego desarrollaron enrojecimiento de la piel, sensación de calor y pérdida de cabello. Una habría mostrado signos de enfermedad por radiación y después transformaciones malignas.
El estudio no estableció qué causó las lesiones. Aun así, su autor concluyó que los incidentes respaldaban la posibilidad de que algunos sistemas avanzados ya estuvieran desplegados y no fueran entendidos del todo por Estados Unidos.
La nueva entrega también vuelve a los primeros años de las investigaciones de la Fuerza Aérea. Una grabación de audio de 1952 incluye a Edward Ruppelt diciendo que aproximadamente 20% de los cerca de 800 casos revisados seguían sin explicación. «Hemos revisado estos informes y hemos llegado al hecho de que alrededor del 20% son informes muy buenos, ofrecidos por personas muy confiables, y … simplemente no se puede sacar ninguna conclusión», dijo Ruppelt.
Otro archivo trata sobre uno de los filmes UFO más famosos de los años 50. Delbert Newhouse filmó cerca de Tremonton, Utah, el 2 de julio de 1952, una serie de objetos brillantes. El material fue examinado por personal de Project Blue Book, especialistas en globos y representantes de General Mills. Al final concluyeron que probablemente eran «globos almohada», aunque un representante de General Mills dudó porque los objetos parecían demasiado brillantes y maniobraban demasiado rápido.
El relato se cayó solo. El propio Pentágono publica casos sin resolver, estudios de antigravedad y grabaciones donde sus investigadores admiten que no pueden sacar conclusiones. Cuando el aparato estatal compra, clasifica y archiva misterio durante décadas, el contribuyente termina financiando más preguntas que respuestas.



