Un detective del Departamento del Sheriff del condado de San Bernardino fue baleado el miércoles por la tarde en el desierto de California, desencadenando un operativo masivo que terminó con el presunto agresor muerto en la escena.
El ataque ocurrió alrededor de las 3:15 p.m. cerca de East Avenue R y 130th Street en Littlerock, al este de Palmdale. El detective recibió un disparo en la parte baja de la caja torácica, según confirmaron las autoridades en una conferencia de prensa vespertina.
El agente herido fue trasladado en helicóptero al Antelope Valley Hospital para recibir atención médica. Las autoridades no han divulgado su identidad ni el alcance exacto de sus lesiones. El sospechoso de abrir fuego murió en el lugar; tampoco se ha revelado cómo ni su identidad.
Helicópteros de noticieros televisivos captaron imágenes de agentes rodeando la escena con cinta amarilla mientras investigadores cubrían el vecindario rural. Efectivos adicionales se congregaron frente al hospital donde fue atendido el detective.
La investigación está siendo liderada por el teniente Michael Modica, del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles, que colabora con el de San Bernardino. Las autoridades han entregado pocos detalles adicionales mientras el caso permanece activo. Quienes tengan información pueden comunicarse con la Oficina de Homicidios del Sheriff de Los Ángeles al 323-890-5500.
---
Que no te lo cuenten. Mientras la clase política progresista de California lleva años vaciando recursos policiales, despenalizando delitos y atacando la moral de los cuerpos de seguridad, los agentes siguen poniendo el cuerpo —literalmente— en zonas rurales que el Estado abandona a su suerte. Un detective emboscado en pleno desierto es la fotografía exacta de lo que produce el relato antipolicial: más violencia, menos disuasión y agentes que trabajan en condiciones cada vez más peligrosas.
El sospechoso murió en la escena. Eso es lo que ocurre cuando queda algún margen para la respuesta proporcional. El debate no debería ser si la policía usó demasiada fuerza, sino por qué California sigue exportando políticas que convierten a sus propios agentes en blancos.



