Una candidatura que parecía sólida se desmoronó en cuestión de días. Graham Platner, de 41 años, había ganado las primarias demócratas en Maine y se posicionaba como el rival más serio de la senadora republicana Susan Collins en los comicios del 3 de noviembre de 2026. Veterano de los Marines, empresario ostricultor y figura con respaldo nacional, su campaña concentraba buena parte de las esperanzas del Partido Demócrata para reconfigurar el Senado.
El miércoles 8 de julio, Platner publicó un video de más de 11 minutos en su cuenta de X para anunciar la suspensión de su candidatura. «Esta decisión es increíblemente difícil porque sé que algunos pensarán que es una admisión de culpa, y definitivamente no lo es», afirmó. También sostuvo que su retiro no responde a la acusación en sí, sino a las consecuencias políticas que generó. «Mi nombre puede estar actualmente en la boleta, pero ese lugar pertenece a la gente de Maine», expresó.
La controversia estalló después de que Jenny Racicot relatara a Politico que Platner ingresó a su vivienda sin autorización mientras ambos mantenían una relación ocasional. Luego, en entrevista con CNN, amplió su versión y señaló que él la forzó sexualmente pese a que ella le pidió que se detuviera. Durante ese reportaje, la mujer calificó el episodio como una violación. Platner respondió en redes sociales calificando las acusaciones de «categóricamente falsas».
Según informó Newsweek, el excandidato también habló públicamente sobre dificultades tras su servicio militar, incluyendo estrés postraumático y problemas vinculados al consumo de alcohol. Antes de la denuncia principal, ya había enfrentado cuestionamientos por antiguas publicaciones en internet y señalamientos de exparejas sobre comportamientos considerados problemáticos. Reconoció algunos errores del pasado, aunque rechazó otras acusaciones.
La reacción dentro del partido fue inmediata: dirigentes nacionales y estatales exigieron públicamente su salida, mientras organizaciones vinculadas al financiamiento electoral retiraban su apoyo. La legislación de Maine establece que el Partido Demócrata tiene plazo hasta el 27 de julio para designar un nuevo postulante.
Que no te lo cuenten. El relato de la «nueva generación progresista» —con Sanders de padrino y discurso obrerista de manual— duró exactamente lo que tardaron en salir a la superficie los antecedentes del candidato estrella. El Partido Demócrata apostó fuerte a una figura que, según las propias fuentes que cita la prensa, acumulaba señalamientos previos antes de la denuncia que lo tumbó. Ahora tiene tres semanas para improvisar un reemplazo en una de las contiendas senatoriales más observadas del ciclo 2026. Susan Collins, mientras tanto, no tuvo que mover un solo ficha.



