La Junta Estatal de Educación de Florida aprobó el miércoles nuevas reglas de inteligencia artificial para escuelas públicas K-12, escuelas charter y las 28 instituciones del Florida College System.
Las normas obligan a los distritos escolares a avisar a los padres cuando aprueben una herramienta de IA y a explicar cómo interactuarán los estudiantes con ella. Si un alumno va a usarla directamente, los padres deben inscribirlo de forma expresa. Si una familia lo rechaza, debe recibir alternativas comparables que no usen IA.
Ron DeSantis dijo: «Florida no subcontratará la infancia a un chatbot». También afirmó: «Damos la bienvenida a herramientas que ayudan a los maestros a enseñar y a los estudiantes a aprender. No aceptaremos herramientas que se escondan de los padres, recolecten datos de estudiantes, califiquen a los niños en secreto o pretendan ser un amigo».
El Departamento de Educación de Florida dijo que «las reglas tratan a la IA como una realidad del mercado laboral, no como una moda del aula».
Las herramientas de IA usadas desde prekindergarten voluntario hasta quinto grado estarán sujetas a una revisión adicional sobre edad y adecuación al desarrollo antes de poder aprobarse. La norma K-12 prohíbe usar productos de IA diseñados para cubrir necesidades sociales o emocionales de los estudiantes, simular amistad o usar rasgos humanizados para empujar a los niños a seguir interactuando.
También prohíbe que la IA rastree en secreto el comportamiento de los alumnos, asigne puntajes sociales o desarrolle perfiles psicológicos. Además, los proveedores no podrán vender datos de estudiantes ni explotarlos para entrenar modelos comerciales de IA. Maestros y administradores deberán recibir capacitación sobre riesgos, límites y cumplimiento.
Según el Sun Sentinel, no se permitirá el uso no supervisado de IA.
En el Florida College System, los estudiantes no podrán usar IA en tareas calificadas salvo permiso del instructor. Los colegios también deberán establecer políticas sobre integridad académica, calificación, privacidad estudiantil y uso de IA por parte del profesorado.
DeSantis nombró a los siete miembros actuales de la junta estatal.
Ryan Petty, presidente de la junta, dijo: «La innovación sin esas condiciones no es liderazgo. Es abdicación».
Henry Mack dijo que Florida rechaza tanto una prohibición total como el acceso sin freno. «Una persona educada puede usar una herramienta poderosa sin volverse dependiente de ella», sostuvo. «La IA pertenece en un aula cuando afina la instrucción, eleva o mejora la experiencia de aprendizaje, protege la privacidad y deja la mente del estudiante más fuerte de lo que la encontró».
Y remató: «No pertenece en un aula cuando escribe el ensayo, califica al niño en secreto, se ofrece como compañera o suplanta la virtud intelectual del pensamiento crítico».
Florida pone un límite que muchos sistemas educativos evitaron por comodidad: los padres no quedan pintados en la pared mientras la burocracia abre la puerta a la IA. Aquí el principio es simple. Si una tecnología entra al aula, no puede hacerlo a espaldas de la familia ni convertir al estudiante en un producto de datos.
Otra vez la doble vara. La casta educativa suele hablar de «innovación» mientras esconde costos, riesgos y dependencia. Florida, al menos en esta decisión, pone primero el control parental, la privacidad y la responsabilidad humana. Que no te lo cuenten.


