Andrés Forero, senador del Centro Democrático, sostuvo que las medidas anunciadas por el gobierno de Abelardo de la Espriella en salud «son necesarias», pero advirtió que deben ser solo el primer paso para estabilizar el sistema.
Forero recordó que en campaña el presidente y el vicepresidente hablaron de una inyección cercana a los «$10 billones». Dijo que la ministra habló de recursos identificados por alrededor de «$1,5 billones» y que la solicitud adicional fue de «$13,9 billones». Según el senador, las comisiones económicas sumaron dos billones, aún insuficientes.
El congresista insistió en que debe existir un compromiso presupuestal claro para 2027. También señaló que el Ministerio de Hacienda creció «$14 billones» frente al presupuesto anterior y que allí hay margen. En su lectura, si no se llega a los «$13,9 billones», al menos deberían completarse los «$10 billones» prometidos en campaña.
Forero también dijo que en 2026 hay restricciones porque el gobierno anterior dejó recursos y contratos comprometidos hasta diciembre. Aun así, sostuvo que esa explicación no debería repetirse para 2027. Además, señaló demoras en el cambio de interventores de las EPS y dijo que siguen pendientes nombramientos como el de Capresoca.
Sobre la relación entre el Centro Democrático y el gobierno, afirmó que su partido fue el primero en declararse partido de gobierno, «sin negociar compromisos burocráticos» y sin haber conversado previamente con el presidente. Dijo que hay coincidencias con el mandatario y que quiere que le vaya bien, porque «si le va bien al gobierno, le va bien al país».
También cuestionó a Enrique Gómez por lo que considera afirmaciones falsas, entre ellas calificar a Álvaro Uribe Vélez de socialista. Y sobre la Andi, defendió la independencia de los gremios y dijo que no estuvo de acuerdo con la salida de Bruce Mac Master en esas circunstancias.
La lectura política es clara. El gobierno no gana nada con una coalición que se anuncia leal, pero que exige resultados, recursos y disciplina presupuestal desde adentro. En salud, como en cualquier frente serio, la retórica no paga cuentas.
Y hay otra señal incómoda para la burocracia: incluso un aliado dice que sin eficiencia, sin respeto institucional y sin plata bien puesta, el aparato estatal vuelve a fallar. El contribuyente no necesita discursos. Necesita resultados. Otra vez la doble vara.



