ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Política

Ganar o perder todo: la analista que le dice a Trump que la guerra con Irán no admite medias tintas

Rebeccah Heinrichs, del Hudson Institute, advierte que abandonar la campaña militar contra Irán no es prudencia sino rendición — y que las municiones no son excusa para parar.
Imagen ilustrativa
lunes 3 de agosto de 2026

La guerra con Irán no es un tablero de negociación. Es una guerra. Y se gana o se pierde.

Eso es, en síntesis, el argumento que Rebeccah Heinrichs, investigadora sénior del Hudson Institute y directora de su Keystone Defense Initiative, expuso en una entrevista extensa con The Daily Wire. Su especialidad es política de defensa nacional y disuasión estratégica. Su mensaje al presidente Trump fue directo: ampliar los objetivos militares o asumir las consecuencias de dejar al régimen iraní intacto.

El problema no son las municiones. Es la voluntad.

Heinrichs reconoció que Estados Unidos enfrenta escasez real en ciertos sistemas: misiles Tomahawk, interceptores tácticos y los interceptores del sistema THAAD. Eso es serio, dijo. Pero aclaró que los sistemas de corto alcance — los que se usarían en el resto de la campaña — están disponibles en cantidad suficiente.

El argumento de que la escasez de municiones obliga a detener las operaciones le parece, en sus propias palabras, absurdo. «Si Estados Unidos no puede terminar esta campaña militar contra Irán, de ninguna manera va a conservar esos recursos para ganar una guerra con China», señaló. La lógica es simple: o se termina lo que se empezó, o el arsenal estratégico no sirve de nada frente a ningún adversario.

Lo que el IRGC aprendió — y Washington no anticipó.

Según Heinrichs, la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) logró neutralizar parte de la ventaja estadounidense mediante drones de bajo vuelo que «aterrorizan el estrecho» a lo largo de la costa iraní, y mediante la colocación de minas en el corredor central del Estrecho de Ormuz. La analista sostuvo que habría sido más prudente establecer una coalición internacional antes de que Irán cerrara el estrecho, porque reabrirlo es mucho más costoso que haberlo mantenido abierto.

La razón por la que el IRGC pudo hacer esto, argumentó, es que gran parte de su liderazgo sobrevivió a la campaña. Heinrichs señaló — y aquí el dato debe atribuirse a ella, no verificarse de forma independiente — que según su evaluación, quien comanda ahora al IRGC sería Ahmad Vahidi, y que ese liderazgo superviviente es lo que permite al cuerpo seguir operando con autonomía táctica.

La solución, para Heinrichs, no es negociar con figuras como Mohammed Ghalibaf mientras el IRGC queda sin castigo. Eso, dijo, solo confirma que los negociadores y los militares del régimen actúan coordinados, no por separado.

La cita de Hemingway que nadie en Foggy Bottom quiere leer.

Heinrichs abrió su argumento con Ernest Hemingway: «Una vez que tenemos guerra, solo hay una cosa que hacer. Debe ganarse. Porque la derrota trae cosas peores que cualquiera de las que pueden ocurrir en la guerra».

Desde Contrafuego, el diagnóstico es claro: la tentación de llamar «diplomacia» a lo que en realidad es agotamiento — propio y ajeno — no es nueva. La burocracia de política exterior lleva décadas perfeccionando el arte de hacer que rendirse suene a sabiduría. Trump llegó al poder prometiendo exactamente lo contrario. La pregunta no es si el presidente sabe que hay que ganar. La pregunta es si el aparato que lo rodea se lo va a permitir.

Más de Política