Salvador García Soto lo dijo sin rodeos. En el foro Off the Record de El Universal, el autor de Serpientes y Escaleras advirtió que la presión de Estados Unidos sobre México se intensificará en septiembre y octubre. La razón: las elecciones parlamentarias del 3 de noviembre.
«Esta embestida tiene que ver con la urgencia que tienen Trump y el Partido Republicano de llegar bien a las elecciones parlamentarias de noviembre, que, según los sondeos, no les favorecen», señaló el periodista.
García Soto describió a México como un objetivo estratégico. No solo por geopolítica. También porque le da votos al presidente estadounidense. «México es el objetivo que sí le da y le dará votos. En la medida en que Trump empiece a llevarse políticos y a capturar objetivos, como lo hicieron con El Mencho», afirmó.
El columnista anticipó exigencias concretas de Washington. Entrega de políticos presuntamente vinculados con el narcotráfico. Y advirtió que, si no los entregan, «van a venir por ellos en algún momento».
Sobre el panorama interno, García Soto no fue menos directo. Describió un México que avanza hacia el autoritarismo. Con contrapesos democráticos debilitados. Con influencia creciente del crimen organizado. «Lo más preocupante en México es que seguimos avanzando sobre una ruta en la que los ciudadanos estamos perdiendo cada vez más espacios, mecanismos de control y contrapesos del poder», expresó.
El encuentro se realizó en el restaurante The Capital Grille, en Paseo de la Reforma. Fue la segunda edición del foro Off the Record, espacio de análisis político organizado por El Universal para sus suscriptores.
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Que no te lo cuenten. Lo que García Soto describe no es una guerra entre potencias. Es el costo de haber gobernado con el narco adentro. Cuando un Estado desmantela sus propios contrapesos, pierde también la capacidad de negociar desde la dignidad. Lo que viene entre septiembre y octubre no será una sorpresa. Será la factura.
El relato oficial dirá que es injerencia. Pero la pregunta incómoda sigue en pie: ¿por qué hay políticos mexicanos que Washington puede acusar? Esa pregunta no la responde Trump. La responde el régimen que los protegió.



