El escaño del distrito 13 de Georgia lleva vacante desde abril, cuando el representante David Scott murió en el cargo a los 80 años. Su oficina no reveló la causa de muerte. Ahora, dos demócratas se disputan el derecho a sentarse brevemente en la Cámara: Marcye Scott, hija del fallecido congresista, y Everton Blair Jr., ex presidente de la Junta Escolar del Condado de Gwinnett.
Con el 93% de los votos contados, Marcye Scott obtuvo 46.8% y Blair 36.7%. El único republicano en la contienda, Caesar Gonzales, recibió 8.7% y quedó eliminado. La ley de Georgia exige mayoría absoluta; sin ella, los dos primeros van a segunda vuelta. La fecha: 25 de agosto.
El premio es modesto en términos prácticos. Quien gane ocupará el asiento por apenas nueve semanas de sesiones, según el Washington Examiner. La primaria para el término completo que comienza en enero ya se celebró el 19 de mayo, y Blair quedó en un lejano tercer lugar en esa contienda. Marcye Scott ni siquiera participó.
Aun así, la aritmética de la Cámara convierte el asiento en algo más que simbólico. Los republicanos controlan 218 escaños frente a 212 demócratas. Un asiento adicional para la minoría aumenta la presión sobre el bloque republicano para mantenerse unido en votaciones ajustadas.
Los perfiles de los dos finalistas no podrían ser más distintos. Marcye Scott se presenta como continuadora del legado familiar y enfatiza infraestructura, seguridad pública y transporte. Blair, en cambio, ha convertido su campaña en un vehículo de oposición frontal a la agenda de Trump: en su sitio web lista Medicare-for-all, aumento del salario mínimo y mayor pago a maestros como prioridades centrales, y ha atacado directamente los recortes al Departamento de Educación.
Que no te lo cuenten: el resultado de noviembre en este distrito difícilmente está en duda. David Scott ganó en 2024 con 71.8% del voto pese a las preguntas sobre su edad y salud. El distrito es sólido para los demócratas. Lo que se dirime el 25 de agosto es si ese escaño lo ocupa alguien que habla de continuidad local o alguien que llega con una agenda de expansión del Estado que ya fracasó donde se intentó. Blair resume con claridad lo que está en juego: más gasto federal, más regulación, más burocracia educativa. El relato de que el gobierno puede arreglar cada problema con un programa nuevo llega a Georgia con nombre y apellido.



