Una joven de 18 años fue encontrada muerta de un disparo el sábado dentro de una vivienda en el barrio Mattapan de Boston. La familia identificó a la víctima como Yoseliani Marte y aseguró, en una publicación de GoFundMe, que murió como resultado de violencia doméstica.
El inmueble pertenece a Conan Harris, esposo de la representante demócrata Ayanna Pressley, con quien está casada desde 2014. Se trata de una residencia de dos familias que funciona como propiedad de alquiler; ni Pressley ni Harris residen allí. La propiedad está listada en venta por 1,15 millones de dólares.
La policía de Boston no ha identificado públicamente a la víctima, no ha confirmado la caracterización de violencia doméstica ni ha anunciado ningún arresto. Según informes policiales obtenidos por Fox News Digital, la víctima sufrió una sola herida de bala. La causa de muerte sigue bajo investigación.
La madre de Marte declaró a Boston 25 News que cree saber quién puede ser responsable y que está enfocada en obtener justicia para su hija. «Todo va a salir a la luz», afirmó.
Pressley reaccionó públicamente ante los medios. «Como alguien que ha hecho el trabajo de abogar por la rendición de cuentas y la sanación para sobrevivientes de todo tipo de crímenes, sí, mi corazón está pesado», declaró. Añadió: «Simplemente estoy centrando a la víctima ahora mismo. Y eso es lo que todos deberíamos estar haciendo». La congresista también mencionó que es madre de una hija de 18 años a quien planea llevar a la universidad.
Un portavoz de la oficina de Pressley indicó a Boston 25 News que ni la congresista ni su familia estuvieron involucrados en el incidente, y que Pressley extiende sus más profundas condolencias a los familiares y seres queridos afectados.
Aún no está claro si Marte residía en la vivienda donde fue encontrada.
El caso pone en primer plano una pregunta que la familia ya formuló en voz alta: quién tenía acceso a esa propiedad y qué ocurrió dentro de ella. Pressley ha construido buena parte de su perfil legislativo en torno a la rendición de cuentas y el apoyo a víctimas de violencia. Que el crimen haya ocurrido en una propiedad de su círculo familiar no la convierte automáticamente en responsable —su vocero lo niega con claridad—, pero sí coloca su retórica bajo escrutinio legítimo. La doble vara no es un insulto: es una pregunta. Y la familia de Yoseliani Marte ya la está haciendo. Que no te lo cuenten.


