Kamala Harris llamó a impulsar cambios institucionales en la Corte Suprema y el Colegio Electoral durante una entrevista en el podcast «Baby, This is Keke Palmer».
Harris dijo: «creo que necesitamos expandir la Corte Suprema». También sostuvo: «creo que deberíamos impulsar lo que sea posible alrededor de cambiar el Colegio Electoral». Añadió que «el voto popular tiene que importar» y planteó que, si la gente lo quiere, se debería empujar la estadidad para Puerto Rico y D.C.
La exvicepresidenta vinculó esa agenda con una posible recuperación del Congreso por parte de los demócratas. Según sus palabras, el trabajo para ganar la Cámara y el Senado incluiría esas medidas estructurales. En la misma entrevista también habló de frenar recortes a Medicaid y de detener el financiamiento para investigaciones sobre fibromas, que dijo se había cortado «bajo el disfraz» de atacar la DEI.
Harris perdió en 2024 tanto el Colegio Electoral como el voto popular frente a Donald Trump. También dijo que sigue indecisa sobre una posible candidatura presidencial en 2028.
Y. David Scharf, presidente de Morrison Cohen LLP y jefe de su práctica de estrategias y controversias gubernamentales, calificó la propuesta como un «precedente peligroso». Dijo que Harris quiere defender la democracia mientras «reescribe sus reglas cuando a los demócratas no les gustan los resultados». Añadió que cambiar el Colegio Electoral requeriría una enmienda constitucional, no una mayoría demócrata en el Congreso.
La discusión no es menor. Expandir la Corte Suprema o alterar el Colegio Electoral no es un ajuste técnico: es un intento de mover las piezas cuando el tablero ya no da el resultado buscado. Y eso dice mucho del respeto que ciertos sectores tienen por las reglas cuando dejan de servirles.
El problema de fondo es simple: si la izquierda puede cambiar las instituciones cada vez que pierde, entonces las instituciones dejan de ser límites al poder y pasan a ser instrumentos del poder. Que no te lo cuenten.



