La provincia de Buenos Aires tiene un nuevo problema judicial en Estados Unidos. La firma alemana Daniels Invest GmbH presentó una demanda ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Reclama el cobro de bonos con un valor nominal original de €15,1 millones en euros y USD 2,6 millones en dólares. El fondo no adhirió al canje de deuda de 2021 y exige ahora el pago de 2,5 millones de euros y 866.000 dólares de capital pendientes.
El canje fue presentado en su momento como un éxito rotundo. El ministro de Hacienda provincial, Pablo López, anunció una adhesión del 98% de la deuda elegible. Según López, el acuerdo generó un alivio financiero superior a USD 4.600 millones entre 2021 y 2027. La vida media de los bonos se triplicó: pasó de 3,2 años a 10,6 años. El cupón promedio bajó de 7,5% a 5,7%. Todo muy prolijo sobre el papel.
Pero el 2% que no entró no desapareció. Está litigando en Nueva York.
El CEO de Latin Advisors, Sebastian Maril, lo describió sin eufemismos: es «el típico proceso litigioso en Estados Unidos contra un subsoberano que tiene una deuda reestructurada que ya cerró y se quedaron algunos holdouts afuera». Maril recordó que fondos que iniciaron juicio antes recuperaron unos USD 150 millones a comienzos de 2026. Ese precedente es exactamente lo que busca copiar Daniels Invest. Según el especialista, «ahora aparecieron otros holdouts que son alemanes, que buscan copiar la iniciativa que tomaron los primeros y, como hay precedente en la Corte, ellos también quieren cobrar».
Otros acreedores que tampoco ingresaron al canje siguen el caso de cerca. Evalúan si la provincia opta por cerrar la demanda con un pago, como ocurrió en litigios anteriores. Esa posibilidad genera incertidumbre sobre cuántos más podrían activarse.
El oficialismo bonaerense atribuye el origen del problema a la deuda emitida entre 2016 y 2019 bajo la gestión de María Eugenia Vidal, que superó los USD 5.000 millones en el mercado internacional. El peso de los servicios sobre los recursos netos de coparticipación pasó del 10% en 2016 al 20% en 2019. Son datos reales. También lo es que la reestructuración de Kicillof dejó acreedores afuera. Y que esos acreedores cobran en tribunales extranjeros.
Aquí está el principio en juego. Cada vez que un gobierno subnacional reestructura deuda bajo ley extranjera y deja holdouts sin acuerdo, traslada el costo político al futuro y el costo económico al contribuyente. La provincia no paga con recursos propios: paga con coparticipación, con obra pública postergada, con presupuesto que sale del bolsillo de los bonaerenses. El relato del «alivio financiero» tiene letra chica. Y la letra chica se llama litigio en Nueva York. Que no te lo cuenten.



