Entre enero y julio de 2026, ICE arrestó a 7.157 colombianos en Estados Unidos. Eso equivale, en promedio, a un colombiano detenido cada 43 minutos durante esos siete meses.
La cifra ya supera en 74 % los 4.108 arrestos registrados durante todo 2024. En julio, Colombia ocupó el séptimo lugar entre las nacionalidades con más arrestos por ICE, detrás de México, Guatemala, Honduras, Venezuela, El Salvador y Nicaragua.
El ritmo no solo siguió subiendo: se aceleró. Julio cerró con 1.400 colombianos arrestados, después de 820 en abril, 882 en mayo y 1.135 en junio. Si la tendencia continúa, la cifra anual podría acercarse o superar los 9.716 colombianos detenidos durante 2025, aunque los registros disponibles no permiten anticipar el cierre completo de 2026.
El aumento colombiano se da dentro de una ola más amplia de detenciones migratorias. El Deportation Data Project encontró que junio y julio de 2026 fueron los meses con más arrestos de ICE durante el segundo mandato de Donald Trump, y que en julio el porcentaje de personas detenidas con condenas penales cayó al 27 %, el nivel más bajo de la serie disponible.
De acuerdo con la base analizada por El Tiempo, de los cerca de 17.000 colombianos detenidos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, 2.550 tenían condena penal, 5.197 tenían cargos pendientes y 9.014 no registraban antecedentes penales.
A eso se suma un aumento de las órdenes de deportación. TRAC reportó 77.234 en agosto, el número mensual más alto desde 1998. En el caso colombiano, 34.786 personas recibieron órdenes entre enero y agosto de 2026, más que las 33.456 de todo 2025 y 56 % por encima de las 22.286 de 2024.
El fondo de esta historia es claro: el aparato migratorio de Washington está funcionando a máxima presión, y el costo político y humano recae sobre miles de familias latinoamericanas. Cuando el Estado crece en poder para perseguir más, también crece el riesgo de abusos, opacidad y errores que después nadie quiere cargar.
Otra vez la doble vara: se vende orden, pero la estadística muestra una maquinaria de detención cada vez más grande. Que no te lo cuenten. Lo que hay aquí es más burocracia, más arrestos y más incertidumbre para personas que, en muchos casos, no tenían condenas penales.



