Johnny «Joey» Jones, exmarine y técnico en bombas que perdió ambas piernas sirviendo en Afganistán, criticó con dureza a Hasan Piker por burlarse de la muerte de dos Navy SEALs. Jones habló en Fox News, en «The Big Weekend Show», después de que circulara un video de Piker riéndose de la tragedia.
Las víctimas fueron Christopher J. Chambers, de 37 años, y Nathan Gage Ingram, de 27, ambos miembros de SEAL Team 3. Murieron en enero de 2024 frente a la costa de Somalia mientras se incautaba una embarcación sin bandera que transportaba partes de misiles de fabricación iraní destinadas a terroristas hutíes, según la fuente. Posteriormente, investigaciones militares describieron el accidente: Chambers resbaló de una escalera mojada con casi 50 libras de equipo y en un mar de 8 pies; Ingram saltó al agua para intentar salvarlo y llevaba 80 libras de equipo.
En el video citado por la fuente, Piker dijo: «I think SEALs have to swim sometimes. Yeah like those two SEALs that tripped and fell off the fcking ladder and died and drowned in the Red Sea». Jones respondió en televisión: «If he said anything like that in front of a Navy Seal, he’d get a bonafide a*-whooping». También afirmó: «That’s what he deserves».
Jones dijo además que las palabras de Piker muestran una «total absence of respect for real American sacrifice». En un evento patriótico en julio de 2025, el exmarine sostuvo: «Patriotism is sacrifice», y definió ese sacrificio como renunciar a «me, money, family, or even your life».
El fondo del episodio es más grande que una pelea de redes. Cuando se normaliza la burla contra muertos en combate, se pudre el lenguaje público y se degrada el principio más básico de una república libre: honrar a quienes arriesgan todo por el país. La burocracia ideológica puede celebrar el cinismo, pero la sociedad seria no debería premiarlo.
Otra vez la doble vara: se exige reverencia para casi todo, menos para el uniforme, el servicio y la sangre derramada. Que no te lo cuenten.


