Una joven de 18 años fue hallada muerta de un disparo en Boston. Ocurrió el sábado pasado. La dirección: Malta Street, barrio de Mattapan. El inmueble pertenece a Conan Harris, esposo de la congresista demócrata Ayanna Pressley.
La policía llegó al lugar a la 1:52 p.m. tras un reporte de persona en el interior. Encontraron a la víctima con una herida de bala. Murió en el lugar. La unidad de homicidios del Departamento de Policía de Boston tomó el caso.
La familia no esperó a la identificación oficial. La madre de la joven abrió una campaña en GoFundMe y la nombró: Yoseliani Marte. En esa misma publicación, la madre afirmó que su hija fue asesinada «como resultado de violencia doméstica».
Pressley y Harris no viven en la propiedad. Es un inmueble de alquiler, según el Boston Herald. Los registros de la ciudad de Boston la valoran en 919.000 dólares. Está a la venta por 1,15 millones de dólares. La casa tiene dos pisos, siete habitaciones y fue construida en 1910.
El despacho de Pressley emitió una declaración rápida. «La congresista extiende sus más sentidas condolencias a la familia afectada», dijo un portavoz. Agregaron que ni la congresista ni su familia estuvieron involucrados en el incidente.
Conan Harris cumplió diez años de prisión por tráfico de drogas. Luego trabajó como consultor de seguridad para la Ciudad de Boston. Más tarde dirigió la organización sin fines de lucro My Brother's Keeper en Boston, según Breitbart. Se casó con Pressley en 2014.
Vecinos del barrio describieron la escena como inusual. «Llegamos a casa y había policías bloqueando la calle con cinta amarilla», dijo uno de ellos a Boston 25 News. «Este vecindario es un lugar maravilloso. Es muy triste.» La noche del domingo, familiares y amigos realizaron una vigilia por la víctima.
La causa y manera de muerte siguen bajo investigación, informó la policía de Boston.
Aquí hay un principio que no cambia: una joven de 18 años está muerta. Eso no tiene color político. Pero la velocidad con que el despacho de Pressley salió a desvincularse —antes de que se conociera siquiera el nombre de la víctima— dice algo sobre los reflejos de la clase política. Primero el blindaje, después el duelo. La familia de Yoseliani Marte merece respuestas concretas. No comunicados de relaciones públicas.



