Un juez del Condado de King emitió una orden permanente. La ciudad de Seattle debe frenar los actos sexuales y la conducta lasciva en Denny Blaine Park. El juez Samuel Chung firmó un fallo de 14 páginas el martes.
Chung determinó que la conducta sexual ilegal en el parque constituye una molestia pública. Según el fallo, esa conducta «ha interferido sustancialmente con la capacidad de los residentes cercanos de usar y disfrutar sus hogares».
El caso lo inició una coalición de vecinos que demandó a la ciudad. La orden permanente obliga a Seattle a aumentar el personal del parque, disuadir conductas lascivas, evitar intrusiones en propiedades privadas e instalar señalización sobre el comportamiento adecuado. Chung descartó el cierre definitivo del parque. Dijo que esa medida no ofrecería una solución a largo plazo.
Denny Blaine Park es un parque de 2 acres en la orilla occidental del lago Washington. Desde hace décadas es un punto de reunión para la comunidad LGBTQ. El problema no es la desnudez en sí. El problema es lo que vino después.
Desde 2010, y con mayor intensidad durante la pandemia, los vecinos documentaron «incidentes escalantes de masturbación pública, actos sexuales, voyerismo e invasión de propiedades». Así lo recoge el fallo. Trece viviendas cercanas sufrieron una caída del 10% en su valor de propiedad, según documentos judiciales citados por KING 5.
El fallo expuso algo más grave: el aparato municipal trató las quejas en Denny Blaine de forma diferente al resto de los parques. La razón, según Chung, fueron los temores a acusaciones de sesgo y posibles demandas. Los empleados del parque eran desalentados de confrontar conductas inapropiadas. La policía necesitaba aprobación de supervisores antes de responder llamadas. Burocracia al servicio de la inacción.
Seattle intentó un plan propio: dividir el parque en zona de ropa opcional y zona con ropa obligatoria. Chung lo rechazó. Concluyó que el plan no frenó el comportamiento ilegal. Eso derivó en la orden permanente.
El grupo Denny Blaine Park For All celebró el fallo. «El tribunal afirmó lo que han dicho durante años», dijeron en un comunicado citado por KOMO News. Friends of Denny Blaine, que representa a bañistas nudistas LGBTQ, discrepó. Argumentó que el fallo no refleja las mejoras registradas en el parque durante el último año.
Esto es lo que pasa cuando la burocracia antepone el miedo a las demandas por sobre los derechos de los propietarios. Durante años, vecinos vieron caer el valor de sus casas. Documentaron abusos. Presentaron quejas. La ciudad miró para otro lado. Hizo falta un juez para que el Estado cumpliera su función más básica: garantizar el orden y proteger la propiedad privada. Que no te lo cuenten.



