El abogado Edward Paltzik salió al cruce de la versión de que su cliente, Michael Desronvil, se negó a seguir la ley en el juicio por Lindsay Clancy. En un adelanto de una entrevista con Fox News, sostuvo que el jurado tenía «cero dudas» y que su posición estaba respaldada por «un montón de evidencia».
Desronvil fue el único jurado que no acompañó al resto tras siete días de deliberaciones. Once jurados estaban listos para declarar a Clancy no criminalmente responsable por la muerte de sus tres hijos, pero él mantuvo la postura de condena. La jueza William Sullivan declaró el juicio nulo el 4 de septiembre.
Clancy admitió haber matado a Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, en la casa familiar de Duxbury, Massachusetts, en enero de 2023. Su defensa alegó psicosis posparto. La fiscalía sostuvo que ella entendía lo que hacía y que planeó los asesinatos.
Paltzik dijo que Desronvil «rigidamente aplicó» el estándar de duda razonable. Desronvil, por su parte, afirmó en un comunicado público tras el juicio nulo: «No tuve dudas». También dijo que, con base en «toda la evidencia física, testigos clave y lo que presentó la fiscalía», pensó que era suficiente prueba de que Clancy «sabía exactamente lo que hacía y planeó».
Otro jurado, Nick Dargie, dijo que Desronvil no presentó evidencia adecuada durante las deliberaciones y aseguró que estaba «desplazándose en su teléfono» todo el tiempo. Esa acusación llevó al abogado defensor Kevin Reddington a pedir que el juez investigue el supuesto uso del celular.
Clancy debe volver a la corte el 29 de septiembre para una audiencia de estado, mientras la fiscalía no ha anunciado si repetirá el juicio.
La disputa deja al descubierto algo más grande que un desacuerdo entre jurados: la presión de una maquinaria judicial que intenta convertir el criterio de un solo jurado en un problema. Pero el principio sigue siendo elemental: la duda razonable no se vota por aplanadora. Si Desronvil vio evidencia suficiente para sostener su posición, el sistema no debería tratar eso como una herejía.
Y otra vez aparece la doble vara. Cuando un jurado no se alinea con la mayoría, la burocracia y los voceros del relato prefieren insinuar desobediencia antes que admitir que hubo una lectura distinta de la prueba. Que no te lo cuenten: en un juicio serio, la independencia del jurado no es un obstáculo. Es el freno que evita que la presión sustituya a la justicia.



