La temporada de los Dolphins dio otro giro duro el domingo: De’Von Achane sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior en la derrota por 24-10 en casa ante Kansas City.
El golpe llega justo cuando muchos managers de fantasy habían invertido capital premium en el corredor de Miami, normalmente una selección de final de primera o principio de segunda ronda. Achane venía de una campaña de 1,838 yardas desde la línea de golpeo y 12 touchdowns, y después de la salida de Tua Tagovailoa y una reestructuración del cuerpo técnico, estaba programado para ser el punto focal de Miami.
Ahora, esa producción de nivel estrella desaparece del campo y de muchas plantillas. Y el reemplazo más inmediato es Ollie Gordon II.
Gordon respondió con 17 acarreos para 41 yardas y un touchdown después de la salida de Achane. Además, la profundidad de Miami en el juego terrestre es limitada: Jaylen Wright sigue fuera por una lesión en el pie, y el fullback DJ Herman es la única otra opción en el backfield.
El calendario no ayuda. Los Dolphins enfrentan una defensa terrestre de Minnesota que viene de ser descrita como difícil en la semana 4.
La realidad para Miami es simple: cuando el corredor principal cae, el resto del backfield queda expuesto. Y en fantasy, eso convierte a Gordon II en una adición prioritaria para quienes necesitan llenar el hueco de inmediato.
No hace falta adornar el cuadro. La NFL castiga rápido a los equipos que pierden piezas clave, y los managers que pagaron caro por Achane ahora pagan el costo de esa ausencia. Que no te lo cuenten: la oportunidad de Gordon II ya está servida, y el margen para dudar se achicó al mínimo.


