Arthur Laffer, el economista de 85 años que asesoró al presidente Ronald Reagan y cuya curva marcó una era en el debate fiscal mundial, está en Chile. Vino a decir lo que la burocracia prefiere no escuchar: que cobrar más impuestos no garantiza recaudar más, y que el Estado chileno gasta de más.
Laffer expuso en un evento organizado por Ideas Republicanas, el Instituto Res Pública y la Fundación FREE, ante una sala con parlamentarios del Partido Republicano. Su charla duró casi dos horas. El mensaje fue directo: «Impuestos bajos con una base amplia, impuesto único, contención del gasto, moneda sólida, regulaciones mínimas, libre comercio, privatización, no meterse y dejar que las cosas sigan su curso».
Sobre el tamaño del Estado en Chile, el doctor en Economía de la Universidad de Stanford fue claro: lo calificó de «un poco excesivo, tanto en materia de impuestos como de gastos». Y añadió que «su equilibrio entre gasto e impuestos podría reducirse mucho sin afectar el bienestar de los pobres, las minorías y los marginados».
Respecto a su famosa curva, Laffer aclaró que no es una creación propia sino que proviene de la teoría de precios, y que lleva su nombre por haberla destacado en el debate público. «Todo el mundo asumía que si se aumentaban los impuestos un 10% se obtenía un 10% más de ingresos. Eso simplemente no es cierto», dijo.
El economista también recordó su larga relación con Chile: estuvo con Eduardo Frei Montalva, con Allende y durante los primeros tres años de Pinochet. Fue testigo de lo que vino después con los Chicago Boys. «Los cielos se abrieron, las nubes se disiparon, el sol brilló sobre la tierra», describió con su estilo característico el despegue económico que siguió a las reformas pro mercado.
Se mostró optimista sobre el momento actual en América Latina y mencionó su encuentro reciente con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele. «Se avecina un gran cambio en el mundo, y estoy muy emocionado», afirmó. Su arenga final fue sin eufemismos: «No seas tímido. Ve a por la meta. ¡Aprovecha la oportunidad rápidamente!»
Tiene previsto reunirse con el ministro de Hacienda antes de dejar el país el miércoles.
Que no te lo cuenten. Laffer no vino a dar una conferencia académica: vino a recordar que Chile ya demostró una vez que el libre mercado funciona, y que la receta no ha cambiado. El debate fiscal en Santiago sigue atrapado entre quienes quieren más Estado y quienes saben que el Estado ya es demasiado. Mientras la burocracia delibera, el contribuyente paga la cuenta. La pregunta no es si la curva de Laffer tiene razón — la historia de Chile ya la respondió. La pregunta es si alguien en el poder tiene el valor de aplicarla.



