El Senado tiene un nuevo frente abierto. Los senadores James Lankford (Oklahoma) y Mike Lee (Utah) presentaron legislación federal para obligar a todos los estados a contar únicamente los votos recibidos antes del cierre de urnas el día de las elecciones. El proyecto se llama «Ballots by Election Day Act».
La ley apunta directamente a California, Washington y Nueva York. En esos estados el conteo puede extenderse días, a veces semanas, después de que cierran las mesas. Lankford lo dijo sin rodeos: «Cuando votas, puede que no sepas durante semanas o meses cuál es el resultado final. Eso no debería ocurrir en Estados Unidos de América».
El senador por Oklahoma puso su propio estado como ejemplo. En Oklahoma los colegios cierran a las 7 p.m. de un martes. Hacia las 9 p.m., según Lankford, todos los precintos ya reportaron. Auditoría incluida. Sin semanas de espera. Sin titulares de «aún se cuentan votos».
Lee fue más directo sobre el riesgo de fondo. «Los estados que cuentan votos tardíos están invitando al fraude y sembrando dudas sobre sus propios resultados», señaló en un comunicado. La propuesta, dijo, «restaurará la confianza contando solo los votos recibidos antes del cierre de urnas».
El movimiento llega después de que la Corte Suprema permitió los votos por correo recibidos después del día de las elecciones en Misisipi. Lankford y Lee ven ahí una apertura legislativa. Si el Tribunal no cierra esa puerta, el Congreso puede hacerlo.
Lankford también lanzó un dardo sin anestesia: «Me he burlado de otros estados durante años porque hay bastantes que no parecen saber cómo contar».
Que no te lo cuenten. El problema no es técnico. Es político. California no tarda semanas en contar porque sus funcionarios sean incompetentes. Tarda semanas porque el sistema está diseñado para aguantar hasta que los números convengan. Lankford y Lee lo saben. Por eso van por una ley federal, no por un ruego a Sacramento.
El principio en juego es simple: la legitimidad del voto depende de la certeza del resultado. Un conteo que se prolonga indefinidamente no genera confianza. La genera el cierre claro, la regla conocida de antemano y el resultado esa misma noche. Todo lo demás es burocracia con bandera.



