El video es difícil de ver. Felix Valenzuela, con collarín ortopédico y en silla de ruedas, llora desde una cama de hospital. Acaba de perder a su esposa y a dos de sus hijos pequeños.
El choque ocurrió en Apple Valley, California. La familia viajaba hacia el este cuando un conductor de 43 años, identificado como Hendrix Arcadio Collado, supuestamente se saltó un semáforo en rojo. Impactó otro vehículo. Ese vehículo se fue encima de la familia Valenzuela.
Théodora Wilson, 39 años, esposa de Felix, murió en el lugar. También murieron sus hijos de seis y siete años. Los tres fallecieron en la escena del accidente.
Felix y su hija de 16 años sobrevivieron. Apenas. La joven sigue hospitalizada. Su padre describió lo que le pasó sin rodeos: «Su cráneo se desprendió de la columna, completamente dislocado». Los médicos operaron. Lograron estabilizarla.
«Mis heridas no son nada comparadas con lo que pasaron mis hijos», dijo Valenzuela en entrevista con Fox 11. «Y mi esposa».
Collado fue hospitalizado con heridas graves. Las autoridades investigan si conducía bajo los efectos de drogas o alcohol. Ya enfrenta tres cargos de homicidio vehicular con negligencia grave, dos cargos de conducción temeraria con daño corporal grave y un agravante por lesiones.
Valenzuela fue claro sobre el responsable: «Sé que no lo hizo a propósito. Pero no deberías conducir bajo los efectos de ninguna sustancia. Punto».
Una campaña de GoFundMe en honor a la familia tiene como meta 100.000 dólares. Hasta ahora lleva recaudados cerca de 79.000.
«Mataron a tres personas de mi familia», dijo entre lágrimas. «Tres personas inocentes que no merecían morir».
Que no te lo cuenten. Detrás de cada estadística de accidentes de tráfico hay una familia destruida. Un padre en silla de ruedas que ya no tiene esposa. Dos niños que no volverán a casa. Una adolescente que literalmente tuvo que ser reconstruida.
El sistema judicial californiano tiene ahora la palabra. La pregunta no es solo si Collado recibirá condena. Es si la condena será proporcional al daño causado. Tres vidas. Una familia partida en dos. Eso no se mide en meses de libertad condicional.



