Hay libros infantiles que sobreviven al tiempo, y el autor de esta reseña sostiene que esos son justamente los que valen la pena. Presenta tres propuestas: «Kingdom of Verse: A Children’s Introduction to English Language Poetry and Rhyme», de Owen Cyclops; y dos colecciones de Chapter House Books, «Heroes and Wonders» y «Warriors and Giants».
Sobre «Kingdom of Verse», el autor dice que es «el libro infantil más hermoso que verás este año». Destaca sus 72 versos y selecciones, que van desde rimas populares hasta Sara Teasdale, y alaba sus ilustraciones en color claro y vívido. También afirma que hay páginas «suficientemente buenas para estar solas como láminas».
En el caso de Chapter House Books, explica que la editorial republica libros clásicos «diseñados por generaciones anteriores para inculcar virtud y amor por la historia en los niños». El volumen I, «Heroes and Wonders», reúne «Aesop’s Fables», «A Child’s Book of Myths and Enchantment Tales», mitos griegos adaptados por M.E. Price y «Fifty Famous Stories Retold» de James Baldwin. El volumen II, «Warriors and Giants», incluye «Stories of Beowulf», «In the Days of Giants» y «On the Shores of the Great Sea», que empieza con varios relatos bíblicos y luego pasa a historia griega y romana.
El autor también cuenta que probó «Heroes and Wonders» con su hijo de cinco años educado en casa. Dice que el niño leyó bien, tenía buena memoria y que el material funcionó, aunque tuvo que alternar lecturas para no sobrecargarlo. Aun así, concluye que estas reediciones son «excelentes» y que merecen un lugar en la biblioteca familiar.
La parte más reveladora no es solo la defensa de los libros viejos, sino el diagnóstico de fondo: la educación escolar está fallando incluso en materias básicas como lectura y matemáticas, según escribe el autor. Por eso elige el camino de la educación en casa y de los textos probados por generaciones anteriores. No es nostalgia vacía: es una respuesta práctica frente a una maquinaria educativa que, cuando se debilita, deja a los padres haciendo lo que la burocracia no logra hacer.
Que no te lo cuenten. Cuando las escuelas dejan de enseñar bien, la familia vuelve a ser la primera línea de defensa. Y en ese terreno, los clásicos siguen dando mejores resultados que mucho material moderno de aparador. Otra vez la doble vara: abundan los programas, faltan los resultados. El relato se cayó solo.


