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Maher rompe con la izquierda: «Los valores occidentales no son negociables para quien quiera vivir aquí»

El comediante liberal desafió a progresistas y conservadores por igual al exigir asimilación real, no cosmética. La reacción del establishment académico llegó de inmediato.
Imagen generada con IA
domingo 16 de agosto de 2026

Bill Maher no suele ser el favorito de la derecha, pero esta semana dijo lo que muchos en la izquierda se niegan a pronunciar en voz alta.

En el más reciente episodio de su programa en HBO, Real Time, Maher argumentó que todo inmigrante que quiera vivir en Estados Unidos debe aceptar ciertos valores fundamentales de la civilización occidental. Sin excepciones. «Si quieres el sueño americano, tienes que aceptar los valores americanos», dijo ante su audiencia.

El listado que ofreció no dejó margen de interpretación: derechos para personas homosexuales, igualdad de la mujer, libertad de expresión. Y luego fue más lejos, nombrando prácticas que calificó de incompatibles con la vida en Occidente: crímenes de honor, mutilación genital femenina, poligamia. «Hay muchas cosas que no hacemos aquí, y eso no es negociable», afirmó.

Maher fue explícito en rechazar la etiqueta de racismo: «No son valores blancos. Son valores liberales. Gente luchó y murió para establecerlos».

También disparó contra la candidata al Congreso Melissa Chaudhry, demócrata progresista que desafía al representante Adam Smith en Washington, y cuyo sitio web no menciona los derechos LGBTQ+. Según el medio The Stranger, Chaudhry explicó la omisión diciendo que «muchos musulmanes no se sienten así, desafortunadamente». Maher lo calificó de capitulación: «¿Es esta la política progresista ahora? ¿Tiramos a los gays debajo del autobús cada vez que choca con lo que incomoda a los musulmanes?»

El comediante también citó a la activista Linda Sarsour, quien habría declarado que la prioridad de su comunidad «no es asimilarse». Maher respondió con ironía: «Pero así no funciona la inmigración».

La respuesta académica no tardó. Nicole Kreisberg, profesora asistente de la Escuela de Políticas Públicas y el Departamento de Sociología de Penn State, le dijo a Fox News Digital que Maher confunde el modelo del melting pot con el de asimilación forzada. Según Kreisberg, la historia de Estados Unidos está marcada por sistemas que en realidad penalizaron a quienes no se adaptaban, y que los inmigrantes de minorías raciales enfrentan discriminación incluso cuando intentan asimilarse.

Lo que está en juego

Que sea Maher —no un conservador— quien ponga sobre la mesa la pregunta «¿te gusta la civilización occidental?» revela la fractura real dentro del progresismo estadounidense. Durante años, la izquierda institucional trató la asimilación cultural como una forma de opresión. El resultado: candidatos que omiten los derechos civiles básicos para no incomodar a bloques electorales específicos.

Eso no es pluralismo. Es doble vara con consecuencias reales para los más vulnerables dentro de esas mismas comunidades. El principio que Maher defiende —que una sociedad libre tiene valores no negociables— no es radical. Es el fundamento mínimo sin el cual ningún contrato social funciona. Que haya que aplaudirle a un comediante liberal por decirlo dice mucho del estado del debate público en Washington.

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