ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Política

Matt Murphy, el fiscal que convirtió los homicidios en una carrera sin pérdidas

ABC News lo presenta como analista legal y ex fiscal superior, pero su verdadero capital es otro: décadas persiguiendo casos imposibles y una racha de 52 homicidios sin derrotas. Entre tribunales, libros y surf, Murphy vende una idea incómoda para la casta: la justicia exige método, no teatro.
Imagen generada con IA
domingo 13 de septiembre de 2026

Matt Murphy reaparece en Nueva York como una figura hecha para el true crime. ABC News lo identifica como analista legal y ex fiscal superior adjunto del distrito. En su recorrido carga con décadas de experiencia en casos fríos, homicidios «sin cuerpo» y asesinos seriales, incluidos el Golden State Killer y el Dating Game Killer.

Murphy dice que ahora ofrece a las víctimas una oportunidad desde su práctica privada. También acaba de terminar otro libro, que saldrá el próximo año, después de «The Book of Murder: A Prosecutor’s Journey Through Love and Death». En su historial, según la nota, aparecen 52 casos de homicidio y cero derrotas.

En la conversación, Murphy se mete de lleno en el caso Lindsay Clancy. Dice que no trabajó ese proceso, pero cree que la fiscalía «no hizo un muy buen trabajo» y cometió «un error tras otro». También sostuvo que la defensa tuvo una buena estrategia táctica hasta los alegatos finales.

Sobre la acusada, Murphy afirma que la fiscalía debió apoyarse más en la enfermedad mental. Su planteamiento fue directo: «Esta mujer está obviamente loca», pero aun así puede controlar su conducta conforme a la ley. Para él, el problema fue que la fiscalía no abrazó la hipótesis del intento de suicidio y el homicidio de sus hijos como un caso de asesinato-suicidio.

Murphy también dijo que «la persona que más les falló a esos niños fue Lindsay Clancy». Esa frase le valió una ola de críticas en internet, algo que él atribuye a su poca experiencia en redes sociales y a la costumbre de leer comentarios.

Más allá del caso, el retrato que deja Murphy es el de un fiscal que convirtió el crimen en especialidad y la especialidad en marca personal. Habla de justicia, de detectives y de familias, pero el telón de fondo es el mismo: cuando el aparato estatal funciona, la prueba manda; cuando falla, la burocracia y el relato hacen el resto.

Que no te lo cuenten. La justicia no se mide por discursos, sino por resultados. Y en un sistema donde cada error cuesta libertad, confianza y dinero de los contribuyentes, la doble vara de fiscales y defensas termina dejando a las víctimas en el centro del daño.

Por eso importa más el método que la pose. Murphy encarna una verdad básica que la clase política y mediática suele olvidar: el orden no nace del sentimentalismo, sino de la disciplina, la evidencia y la responsabilidad personal.

Más de Política