Miami no da respiro este domingo. La temperatura máxima llega a 33 grados. La mínima se queda en 28. No hay escapatoria.
La probabilidad de precipitaciones es del 13% durante el día. Por la noche sube apenas al 14%. Es decir: nublado, húmedo y sin lluvia que enfríe el ambiente.
La nubosidad alcanza el 73% en las horas diurnas. De noche cae al 23%. El cielo se despeja cuando ya no sirve de nada.
El índice ultravioleta llega a 11. Ese número no es menor. Es el umbral donde los especialistas hablan de exposición «muy alta». Protección solar no es opcional.
El viento corre a 24 kilómetros por hora durante el día. Por la noche baja a 20. No es una brisa agradable. Es el aire caliente del Atlántico moviéndose sobre asfalto.
Miami está en el sur de Florida, sobre la costa atlántica. Su clima es tropical con subtipo monzónico. Calor todo el año. Estación seca corta. Temporada de lluvias larga.
Julio es el mes más caliente del año en esta ciudad. Enero es el más fresco. Las lluvias fuertes llegan en verano. El invierno trae la temporada seca.
Y hay un factor que no se puede ignorar: los huracanes. La temporada va de junio a noviembre. Miami está en el centro de esa ventana. Hoy no hay alerta activa, pero el calendario manda.
Estados Unidos tiene prácticamente todos los climas posibles. El noreste vive bajo el continental húmedo: tormentas en verano, nevadas en invierno. El sureste, donde está Miami, es húmedo subtropical: veranos cálidos, inviernos frescos, lluvia abundante. El suroeste es árido, con extremos de temperatura en ambas direcciones. La costa oeste tiene clima mediterráneo: inviernos templados y lluviosos, veranos secos y calurosos.
En Contrafuego no vendemos alarmismo climático. Pero sí datos útiles. Hoy en Miami el calor es un hecho, no una narrativa. Treinta y tres grados, índice UV de 11 y viento seco no son una metáfora. Son el clima real de una ciudad real. Planifica en consecuencia.



