ÚLTIMA HORA
Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•Trump sacrifica a Katie Zacharia tras cinco días y vuelve a exhibir caos en la Casa Blanca•Trump frena el show macabro: no habrá livestream de la ejecución de Hasan•Collins y Jackson convierten el debate en Maine en una pelea por dinero, lealtades y el control del Estado•Trump frena la opción nuclear en Irán, pero deja abierta la puerta a la MOAB•Tiroteo en escuela de Oregon deja cuatro muertos y reabre el debate sobre seguridad armada•Trump indulta a mecánicos de Alaska y vende su apuesta por el gas como triunfo económico•Talarico entra en contradicción sobre el SAVE Act y termina señalado por un ex marine en CNN•León XIV recibe diagnóstico de cáncer tras la cirugía: el Vaticano confirma adenocarcinoma pulmonar•Washington se apura a repetir su peor error regulatorio con la inteligencia artificial•La demanda climática que nadie votó ya apunta a tu factura de luz y gasolina•
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNsábado 17 de octubre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana→
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Cultura

Mike Rowe revela el trabajo más peligroso del mundo: minas de ópalo sin OSHA, 60 pies bajo tierra y 129 grados

El conductor de 'Dirty Jobs' visitó Coober Pedy, Australia, y dice que no volvería jamás. Sin regulación, sin señalización, y con cuerpos de animales —y a veces turistas— al fondo de los pozos.
Imagen ilustrativa
martes 14 de julio de 2026

Mike Rowe ha bajado a alcantarillas, ha faenado en barcos cangrejeros y ha limpiado lo que nadie quiere limpiar. Pero hay un lugar al que dice que no regresaría nunca: las minas de ópalo de Coober Pedy, en el outback australiano.

Rowe lo reveló en una entrevista reciente en «The Shawn Ryan Show». El podcaster Shawn Ryan había puesto sobre la mesa el caso de los «tunnel rats», soldados aliados en Vietnam que se metían voluntariamente en los túneles subterráneos del Viet Cong para localizar enemigos, recoger información y desactivar trampas. Rowe admitió que eso era «difícil de superar» en términos de trabajo miserable, pero encontró su equivalente moderno.

«Minería de ópalo. En el outback australiano, en un pueblo llamado Coober Pedy. Hacía 129 grados el día que estuve allí. Es la capital mundial del ópalo… la ciudad en sí está bajo tierra. Hace demasiado calor para vivir arriba», dijo Rowe.

El método de trabajo es tan simple como brutal: se cavan pozos de prospección de hasta 60 pies de profundidad en busca de las gemas. Rowe describió estar a esa profundidad, con solo una linterna y un casco, como «estar en una tumba».

Lo que lo distingue del resto de trabajos peligrosos que ha documentado no es solo el calor extremo. Es la ausencia total de regulación. «Los mineros de ópalo son como los pescadores de cangrejos en el desierto, pero al cubo. Porque en esta parte del mundo no hay OSHA», señaló.

La noche antes de comenzar a trabajar, sobrevoló los campos de ópalo. Lo que vio desde el aire lo inquietó: miles de pozos abiertos, ninguno rellenado, dispersos por el paisaje como cráteres. El piloto le explicó que la fauna local —emúes, canguros, avestruces— cae en esos pozos constantemente y muere en el fondo. Y no solo animales: según le contaron a Rowe, algunos turistas también han muerto al acercarse demasiado al borde intentando fotografiar el atardecer.

El libre mercado funciona cuando los riesgos son conocidos y asumidos voluntariamente. Lo que describe Rowe en Coober Pedy es otra cosa: un entorno donde la información es escasa, la señalización inexistente y el precio del error se paga con la vida. No hace falta una burocracia federal para reconocer que un pozo abierto de 60 pies en medio del desierto, sin señal ni cerca, es un problema de sentido común antes que de regulación. Rowe, que ha dedicado su carrera a reivindicar el trabajo manual y a quienes lo hacen, no romantiza el peligro. Lo documenta. Y en este caso, dice que con una vez fue suficiente.

Más de Cultura