Un análisis de registros federales obtenido por The Associated Press rastrea los destinos declarados por 4.5 millones de migrantes liberados en Estados Unidos después de cruzar la frontera con México entre octubre de 2018 y julio de 2025.
Los registros muestran que inmigrantes ilegales de más de 150 países se dispersaron mucho más allá de las comunidades pegadas al sur, con llegada a grandes ciudades, suburbios y pueblos pequeños con poblaciones inmigrantes relativamente bajas. El dato también eleva la población nacida en el extranjero de Estados Unidos a su nivel más alto jamás registrado.
Venezolanos y cubanos encabezaron las cifras, con alrededor de 773,000 y 539,000 llegadas, respectivamente. También hubo flujos relevantes desde México, Honduras y Colombia. Sus destinos se extendieron por todo el país, con áreas metropolitanas en California, Texas y Florida como centros principales.
El aumento durante la era Biden también alcanzó a migrantes de India, África y Medio Oriente. En Cincinnati, Ohio, llegaron grandes números desde África occidental, Uzbekistán e India, según AP. Columbus, Ohio, también recibió una afluencia importante, seguida por Chicago y el área metropolitana de Nueva York.
En Silicon Valley, California, hubo un repunte de migrantes indios. Los migrantes haitianos, hoy en el centro de la campaña de deportación masiva de Donald Trump, se asentaron en gran medida en el sur de Florida, Indianapolis, Boston y Nueva York, según los datos.
Los suburbios al sur de Salt Lake City atrajeron grandes números de venezolanos. Los migrantes chinos se dirigieron sobre todo a Los Ángeles y Nueva York. Los cubanos siguieron otra ruta: nueve de sus 10 principales destinos estuvieron en Florida, mientras otros llegaron a Kentucky, Nebraska y Texas. Aurora, suburbio de Denver, atrajo a grandes grupos de colombianos, y los peruanos fueron a Paterson, Nueva Jersey.
Los códigos postales de Nueva York recibieron migrantes de 26 grupos nacidos en el extranjero con al menos 1,000 llegadas cada uno. En Queens, 34 códigos postales recibieron migrantes de al menos 30 países distintos. Filadelfia mostró un patrón similar, con 19 códigos postales que atrajeron migrantes de al menos 30 países, según los datos de AP.
Más del 40% de los migrantes liberados tras cruzar la frontera eran hombres en edad militar, según los datos. Pero algunas comunidades estadounidenses recibieron mayores números de mujeres y niños. Tulsa, Oklahoma, se volvió destino de mujeres y niños mexicanos, mientras que mujeres y niños ecuatorianos fueron a Spring Valley, Nueva York. Mujeres guatemaltecas fueron a Chattanooga, Tennessee.
El dato no cuenta a todos los inmigrantes ilegales, pero ofrece una mirada poco común de dónde fueron millones de migrantes y hasta dónde se extendieron por Estados Unidos. En los últimos meses, la campaña de deportación de Trump tomó fuerza. ICE hizo 50,925 arrestos en agosto, según datos que el Departamento de Seguridad Nacional compartió con The Daily Wire. Agosto fue el tercer mes consecutivo de récords para ICE y el total mensual más alto en la historia de la agencia.
La lectura política es brutal. La frontera abierta no fue una consigna abstracta. Fue una transferencia masiva de presión sobre escuelas, vivienda, servicios y seguridad en comunidades que no la votaron.
Y cuando el Estado deja entrar y luego reparte el costo por todo el país, la cuenta la paga el contribuyente. El relato se cayó solo. Ahora queda por ver si la burocracia aprende algo o si insiste en la misma doble vara.



