Courtney Shah, profesora de historia en Lower Columbia College durante casi 20 años y campeona de siete episodios consecutivos del programa de concursos Jeopardy!, murió el miércoles por la mañana en su hogar a los 52 años, tras una batalla contra el cáncer cerebral.
Su hija Maya fue quien confirmó la noticia en la plataforma CaringBridge, donde la familia había compartido actualizaciones médicas a lo largo del proceso. «No sé qué crees sobre la muerte, pero me gusta pensar que ella está en paz ahora. La amamos en este mundo, y la amamos fuera de este mundo, y seguiremos amándola», escribió Maya.
Shah compitió en Jeopardy! en 2021 y acumuló $118,558 en siete partidas ganadas, más $2,000 adicionales por su segundo lugar en el octavo juego, según el archivo J! Archive. En un video entre bastidores, tras su quinta victoria, reconoció: «Realmente nunca imaginé que llegaría aquí. No estoy del todo segura de que esto sea realidad todavía».
En marzo, la familia informó que los tratamientos de radioterapia y quimioterapia habían dejado de ser efectivos, y Shah pasó a recibir cuidados paliativos en casa. Aun así, según una actualización en CaringBridge, seguía «respondiendo preguntas de Jeopardy antes que cualquier otra persona en la habitación».
En febrero había publicado una selfie en Instagram con un mensaje que resumía su temple: «Todavía tengo movilidad limitada en el lado izquierdo. Así que hoy me corté el cabello. Me siento positiva y muy amada. Dile a alguien que lo amas hoy».
Lower Columbia College emitió un comunicado en el que destacó que Shah «tenía el don de dar vida a la historia, haciéndola profundamente relevante y atractiva para cada estudiante que entraba a su aula».
Hay historias que el ciclo de noticias no sabe cómo encuadrar porque no encajan en ningún relato de conflicto. La de Courtney Shah es una de esas: una mujer que enseñó historia durante dos décadas, que ganó en uno de los concursos de conocimiento más exigentes de la televisión, y que frente a la enfermedad terminal eligió la gratitud y el humor antes que la rendición. Su hija lo dijo con precisión: «No ha sido fácil, y no lo seguirá siendo». Pocas frases más honestas se han escrito esta semana. Que descanse en paz.


