Justin Murphy, candidato republicano al Senado por Nueva Jersey, salió bien parado en un debate contra Cory Booker cuando le preguntaron qué le diría a Donald Trump sobre Irán.
Ante la consulta del moderador David Wildstein, del New Jersey Globe, Murphy respondió sin dudar: «Terminarlo. Terminar esa guerra de una manera positiva». Luego agregó que no se puede «estar a mitad de camino y decidir que ya no queremos hacer esto». También describió al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como una organización terrorista radical y dijo que ha privado al pueblo iraní y al pueblo persa de su historia y de una vida digna.
Murphy, veterano de la Marina de Estados Unidos, recordó la toma de la embajada estadounidense en 1979 y los 52 estadounidenses retenidos durante 444 días. Sostuvo además que, desde noviembre de 1979, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica no ha hecho más que exportar terror, asesinato, violación, opresión y asesinato a la región y al mundo. «Es hora de que eso se detenga», dijo.
Booker había criticado antes a Trump al afirmar: «Invadió Irán. Y ahora está atrapado en otro atolladero de Medio Oriente que nos cuesta a todos». Aunque reconoce a Irán como patrocinador estatal del terrorismo, Booker ha sostenido que ningún presidente tiene autoridad para librar una guerra sin el Capitolio. También presentó una resolución sobre poderes de guerra para forzar la retirada de tropas, que terminó cayendo por 47-53 en el Senado, después de que el demócrata John Fetterman ayudara a bloquearla.
En el plano electoral, Booker presume 23 millones de dólares en caja, según archivos de la FEC de finales de junio, mientras que Murphy tenía apenas 123 dólares. Además, Nueva Jersey no envía a un republicano al Senado de Estados Unidos desde 1972.
Booker endureció todavía más su discurso en una aparición en Meet the Press en junio. Allí atacó a Trump y a Benjamin Netanyahu y los llamó «dos líderes mundiales fallidos». También dijo: «Entre Israel y Estados Unidos, tenemos dos presidentes criminales».
La pelea deja algo claro: mientras Booker acumula dinero y retórica incendiaria, Murphy intenta capitalizar el cansancio con la burocracia del conflicto eterno. Que no te lo cuenten. La cuestión de fondo no es solo Irán, sino si Washington seguirá administrando crisis sin cierre o si alguna vez decidirá ganar y terminar lo que empieza.
Otra vez la doble vara: Booker habla de autoridad presidencial cuando conviene a su relato, pero no tiene problema en cargar contra Trump e Israel con la misma ligereza. Al final, el costo lo pagan los contribuyentes, los soldados y una región que sigue atrapada en la misma lógica de guerra permanente.



