La famosa región vinícola de California podría quedarse sin nuevos autoservicios. La Comisión de Planificación de Napa instruyó recientemente al personal municipal para avanzar en restricciones a nuevos y ampliados drive-thrus, según CBS. La decisión final recaerá en el Concejo Municipal de la ciudad.
La medida afectaría a restaurantes, tiendas minoristas, bancos, farmacias e incluso lavados de autos. Los establecimientos existentes —incluidos el In-N-Out y el McDonald's de Napa— quedarían exentos. Los negocios aún podrían ofrecer recogida en la acera y espacios designados para ese fin.
El argumento oficial es climático. Los funcionarios sostienen que los drive-thrus fomentan la dependencia del automóvil y generan emisiones por vehículos en ralentí. Chris Cappa, profesor de medio ambiente de la Universidad de California en Davis, señaló que «las emisiones durante el ralentí son aproximadamente la mitad o un cuarto de las producidas durante el mismo tiempo en movimiento».
Pero no todos los vecinos aplauden. «Es un poco absurdo; solo va a generar más tráfico dentro de los restaurantes», dijo el residente Anthony Pecello a CBS News. Otros, como Rachel Bell, lo apoyan: «Estoy a favor porque todos pueden entrar y pasar tiempo juntos y salvar el medio ambiente».
Napa no está sola. En Culver City, el Concejo votó 4-0 para extender una moratoria de emergencia sobre nuevos restaurantes con drive-thru por otros 10 meses y 15 días, luego de que residentes se opusieran a un nuevo In-N-Out Burger. In-N-Out había argumentado que su local traería empleos bien remunerados y recaudación adicional de impuestos sobre ventas, además de ofrecer una opción de comida nocturna para policías, trabajadores de salud y otros empleados de turno. Las autoridades de Culver City estudian ahora una prohibición permanente. Santa Bárbara y South Pasadena ya prohíben nuevos drive-thrus desde hace décadas; Long Beach tiene restricciones sobre dónde pueden operar.
La propuesta de Napa sigue en etapas tempranas. La Comisión de Planificación no tiene la última palabra.
El patrón es claro y merece nombrarse. Cada vez que una empresa privada —In-N-Out en este caso— presenta argumentos concretos de empleo y recaudación fiscal, el aparato regulatorio responde con moratorias de emergencia y estudios de restricción. El debate ambiental es legítimo, pero la burocracia californiana tiene historial de convertir preocupaciones reales en vetos que solo afectan a los negocios nuevos, nunca a los ya establecidos. Que no te lo cuenten: la doble vara protege a quien ya llegó y cierra la puerta a quien quiere entrar.



