La demócrata Mary Peltola busca la senaduría de Alaska. Compite contra el republicano Dan Sullivan. La contienda podría definir el equilibrio de poder en el Senado.
Su plataforma de campaña se llama «Making Energy Affordable for Alaskans». Promete más producción de petróleo y gas en el estado. Habla de crear empleos y bajar los costos de energía.
Pero el historial de Peltola cuenta otra historia.
En 2023, como representante en el Congreso, copatrocinó una ley junto al republicano Pete Stauber. El proyecto se llamaba Alaska's Right to Produce Act. Buscaba revertir reglas de la era Biden. Esas reglas limitaban o cancelaban arrendamientos petroleros en Alaska.
La ley habría restaurado arrendamientos cancelados en la Llanura Costera del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico. También habría anulado restricciones en la Reserva Nacional de Petróleo en Alaska.
Cuando llegó el momento de votar, Peltola pidió a sus propios colegas que votaran en contra. Lo hizo en una carta enviada a la bancada demócrata. El medio Alaska Story reveló esa carta primero.
«Soy la colíder demócrata de este proyecto de ley y voté a favor en comité», escribió Peltola. «Sin embargo, esta legislación tiene una consecuencia no intencionada significativa que podría afectar negativamente a las comunidades indígenas y al medio ambiente del océano Ártico», agregó.
Es decir: ella misma mató su propia iniciativa petrolera. Ahora la exhibe como bandera de campaña.
Peltola también rechazó el respaldo de la exvicepresidenta Kamala Harris. Su campaña dijo que el foco está en «la gente de Alaska», no en Washington.
El giro llega en plena carrera clave para el Senado. Los demócratas nacionales ven a Alaska como una oportunidad de arrebatarle un escaño al Partido Republicano. Necesitan sumar votos para intentar recuperar la mayoría en la cámara alta.
Que no te lo cuenten: Peltola no cambió de convicciones. Cambió de calendario electoral. En el Congreso, sirvió a la agenda verde de su partido. Hundió su propio proyecto de ley con sus propias manos.
Ahora, con las urnas cerca, se disfraza de aliada del petróleo. El relato se cayó solo, con su propia carta como prueba.
Alaska depende de la energía. Es uno de los mayores productores de crudo del país. Pero cuando tuvo el poder real de votar por esa industria, Peltola eligió la corrección política de Washington. Los votantes de Alaska tienen memoria. Y los hechos, esta vez, hablan más fuerte que cualquier spot de campaña.



